<<Entrevistamos a Aitana Cuétara responsable del Festival Jazz Ría, por el décimo aniversario de festival que se celebrará del 12 al 16 de agosto en Narón, Neda, Cedeira y Valdoviño. La Costa Ártabra volverá a convertirse este verano en escenario de encuentro entre música, territorio y memoria marcada por una efeméride de enorme relevancia para la historia de la música: el centenario del nacimiento de Miles Davis, una de las figuras fundamentales del jazz del siglo XX. A partir de esta celebración, Jazz de Ría construye un relato propio que conecta la innovación musical del artista estadounidense con una pieza de la tradición oral gallega aparentemente alejada de los grandes escenarios internacionales.>>
Llega el décimo aniversario el festival. Desde la organización, ¿cómo estáis viviendo este aniversario?
Aitana: Pues, en realidad, es una edición más. A cada edición le ponemos el mismo cariño y la tratamos igual, pero es cierto que tenemos muchas cosas que celebrar este año, no solo el aniversario. Parece que todo coincide, que están los astros para nosotras, nunca mejor dicho, y tenemos mucha ilusión, la verdad.
¿Para la Costa Ártabra, en qué momento llega el décimo aniversario del Festival Jazz de Ría? ¿Se conoce más, tiene más afluencia de público?
Aitana: Sí, yo creo que cada vez se va consolidando más el festival. No es un crecimiento tanto en volumen, es verdad que cada vez va un poco más de gente, pero es un aforo siempre muy controlado, un festival de pequeño formato y queremos que siga siendo así. Pero cada vez lo sentimos como más consolidado. La gente está siempre esperando a ver cuándo llega, cuándo aparece la programación. Hay gente que cada año se organiza sus vacaciones para desplazarse a este festival y lo toman como algo casi propio. Y eso es algo que queríamos conseguir desde el principio: que fuese un festival de toda la gente que está allí, que lo hace posible. Intentamos crear como una especie de familia del Jazz de Ría, y esto sí sentimos que lo estamos consiguiendo.
Con respecto a lo del pequeño formato, que la gente se coge sus vacaciones y es como una familia… pero, con ese mayor conocimiento, ¿habéis notado que se va incorporando gente nueva cada año?
Aitana: Sí, por supuesto. A ver, al principio tuvimos muy buena respuesta del público local, que desde el inicio nos apoyó mucho, pero cada vez se fue sumando gente, primero de la comarca, de otros territorios de Galicia, que se desplazaban porque les gustaba la programación musical. Y después el boca a boca hizo que gente de toda España y de otros lugares aprovecharan para descubrir esa costa y esos territorios. Y al final, uno se lo cuenta a otro y se acaba creando una comunidad en torno al festival, no solo en torno a la música, sino también al paisaje, a estas playas que son preciosas, y cada vez hay más gente. Pero sigue siendo un aforo muy controlado, porque los espacios son naturales y preservar ese territorio es algo fundamental para nosotras.

La décima edición es del 12 al 16 de agosto. Con las temperaturas que estamos teniendo, ¿tenéis previsión para que no se pase tanto calor o de momento no tenéis nada previsto al respecto de las temperaturas?
Aitana: A ver, es verdad que Galicia, que siempre fuimos un poco refugio climático, este año también estamos sufriendo mucho el calor, pero todas estas ubicaciones están al lado del mar o al lado de los ríos y no suelen ser tan calurosas. Aunque sean días de mucha temperatura en la ciudad o en la parte interior, al lado del mar siempre hay una brisita y, de hecho, con temperaturas normales de un verano normal de Galicia, normalmente por la noche necesitas una chaqueta. Entonces, no estamos especialmente preocupadas por eso. Y después, al ser todo entornos naturales, son zonas de árboles, de sombra, son lugares en los que, en realidad, se está muy bien siempre en cuanto a temperatura, así que no nos preocupa tanto.
En la novena edición, rescatabais la memoria de las viejas orquestas de jazz. Y este año lo unís con el centenario del nacimiento de Miles Davis. ¿Cómo ha sido esa transición?
Aitana: Pues siempre nos gusta en el festival, en cada edición, tener un hilo conductor, que es un relato que nos acompaña a la hora de hacer la programación y de contar todo lo que va a pasar. A veces ese hilo conductor está muy presente todo el tiempo, a veces no tanto, pero siempre está ahí. Y este año vamos a contar una historia preciosa que hace tiempo que queríamos contar y estábamos esperando a esta efeméride tan importante en el mundo del jazz: el centenario del nacimiento de Miles Davis, figura central del jazz contemporáneo. Hay una historia preciosa que une a Miles Davis con la música tradicional de Galicia, aunque parezca increíble, y es que en 1952, el etnomusicólogo estadounidense Alan Lomax grabó el toque de un chifro de un amolador capador de una parroquia de Ourense: una melodía preciosísima tocada con ese chifro, el instrumento que usaban para avisar que llegaba su oficio. Esa melodía se incorporó a un recopilatorio que salió en los Estados Unidos y llegó a manos de Miles Davis. Y en 1960, sacó un tema que se llama «The Pan Piper», un tema preciosísimo e importante en la carrera de Miles Davis, donde la melodía de la trompeta es esta misma melodía grabada a este afilador gallego. Entonces, aprovechamos esta historia tan preciosa para que toda la programación del festival ponga en diálogo, de alguna manera, la música de tradición oral con el jazz contemporáneo.
Además, la década de los 60 era muy propicia para estos puestos de afiladores, de los que pasaban con productos artesanos, que ahora en esta época han ido disminuyendo casi hasta desaparecer…
Aitana: Sí, cada vez quedan menos, no sé si en todos los territorios, pero aquí, afortunadamente, aún se escucha el chiflo del afilador cada cierto tiempo y todavía se sigue yendo a afilar cuando aparece, a veces casi porque te hace ilusión. Igual no lo necesitas, pero escuchas el chiflo y vas. Pero cada vez está más desaparecido, sin duda, y además de estar desaparecido, son oficios que ya no se tienen en cuenta. Que ya parece que no los necesitamos y no pensamos en ellos, y son oficios muy importantes de conservar.
¿Cómo ha sido poner a este señor gallego en la historia del cartel de este año, rescatando este oficio?
Aitana: A nosotras nos parece importante reivindicar todas estas figuras anónimas que preservaron nuestra tradición y que, al final, a veces parece que compartimentamos mucho los estilos musicales y la música tradicional es tradicional y el jazz es jazz, y no. En realidad, todo forma parte de lo mismo. El jazz que se hace en cualquier lugar del mundo está muy influenciado siempre por su tradición y por sus sonoridades. Pasa con el jazz flamenco, por ejemplo, con el jazz latino o lo que sea. Aquí también ocurre eso, y reivindicar una figura anónima y ponerla en el centro también para el gran público y para las personas aficionadas a otro tipo de música que no sea la música tradicional, nos parece muy bonito y pensamos que también son cosas que debemos hacer.

En referencia al cartel, desde la organización, ¿qué artista ha sido más difícil de convencer para traerlo al festival? ¿Cuál os ha costado un poquito más?
Aitana: Pues, yo creo que ninguno. En realidad, la gente siempre quiere tocar donde se les trata bien, y al final, el Jazz de Ría, como eso que hablábamos antes. Como es un festival que se hace en lugares tan bonitos, al lado del mar, que es tan familiar, que hay un ambiente tan bonito y tan cuidado, los músicos vienen muy contentos siempre a trabajar. Claro, a veces hay artistas que aunque queramos traer, no están de gira o coincide que no pasan por aquí o cualquier cosa. Y este año parece que todo coincidió fenomenal, porque tenemos un montón de artistas internacionales que, de coincidencia, podemos contar con ellos.
Y estamos muy contentas. Pero en realidad, a nadie hay que convencerlo. Afortunadamente, todos quieren venir desde el principio y aquí siempre son bien recibidos.
Y, bajo vuestro punto de vista, ¿cuál tenéis ganas de ver más en la pista?
Aitana: Es muy difícil escoger uno. Yo, personalmente, tengo muchas ganas de ver a Yosvany Terry, por ejemplo, el saxofonista cubano que tendremos el 15 de agosto, porque nunca lo vi en directo y es un músico excepcional. Tengo muchas ganas de ver ese concierto. También tengo muchas ganas de ver a Sara Dowling con el trío de Michael Kanan, porque normalmente no nos coincide tenerlos por aquí y es una oportunidad de verlo. Pero como eso, prácticamente todos, porque cada uno tiene su parte especial.
Por ejemplo, la apertura del festival, que la hacemos con el artista gallego Xabier Díaz, y yo he visto cientos de veces actuar a Xabier Díaz en todos estos años. Me encanta ese artista, pero nunca va a poder ser como este año, que además coincide con el eclipse total y es la apertura del festival, de nuestro décimo aniversario. O sea, que al final cada uno de los conciertos es igual de especial, igual de esperado.
Y de los fans, ¿tenéis noticia de cuál está siendo el reclamo para ellos? ¿Os escriben esas familias diciendo qué artista tienen ganas de ver?
Aitana: Sí, hay público diverso para cada cosa. La gente más aficionada al jazz, que viene al Jazz es de Ría únicamente por la programación musical o prioritariamente por la programación, tiene más ganas de ver a Yosvany Terry o a Michael Kanan o a estos artistas, que son más difíciles de ver por aquí y vienen más, entonces nos preguntan más sobre eso. Pero después hay mucho público que se acerca por la propia experiencia también, por estos lugares naturales, por lo bien que se está, y ellos al final lo que quieren es casi más saber dónde ocurren esos conciertos o piden formatos más amables, más para todos los públicos, para venir con la familia, para traer a los niños. Cada público es diferente, hay muchos perfiles distintos.
Entre música, naturaleza y actividades, me comentas que coincide con el eclipse. ¿Habéis pensado algo para atraer ese pequeño turismo?
Aitana: Sí, haremos algo especial la noche del eclipse, porque es un acontecimiento increíble y, además, nos coincide que esa apertura del festival es en Cedeira, que es uno de los mejores lugares que hay para ver el eclipse, donde hay más tiempo de totalidad de oscuridad. Entonces, vamos a aprovechar este momento. Lo que haremos será controlar muchísimo el aforo, pondremos buses lanzadera para que la gente no suba con los coches, que se respete el entorno a tope, y esto en sí mismo está siendo un reclamo turístico. Es verdad que nosotros priorizamos siempre al público local, al público del Jazz de Ría y, por supuesto, quien quiera venir es muy bienvenido, pero no le estamos dando esa dimensión turística como para que se acerque gente que no esté valorando el festival. Para nosotros, lo importante en este caso es la música, el festival, la experiencia, y nuestro público es a quien nos dirigimos primero.

En el cartel está la visita guiada al Monasteiro de O Couto. ¿Está siendo uno de los mayores reclamos de actividad o hay otras actividades, como el mirador, que también se encuentran entre las actividades?
Aitana: La gente valora mucho este tipo de programación paralela a los conciertos, porque, como te decía, hay gente que incluso organiza sus vacaciones para venir y descubrir este territorio. Entonces, todas estas cosas son un plus. Porque descubrir estos lugares patrimoniales o naturales de nuestra mano, siempre es mejor. La visita guiada al Mosteiro de Couto es una actividad que también teníamos muchas ganas. Este monasterio estuvo cerrado mucho tiempo y ahora está abierto. Hay un guía histórico estupendo que nos contará todas las cosas y creo que incluso es una oportunidad para los propios vecinos que no conocen estas historias, porque no estaban disponibles. Y después, además, tendremos la contada de Kiko Cadaval, que es un grandísimo cuentacuentos, dramaturgo, muy conocido, que también es muy querido y que se espera mucho. Y lo mismo con esa ruta a pie por las playas y los acantilados de Valdoviño, con esa intervención que hacemos siempre en el Castro de O Rodo, porque son lugares a veces un poco desconocidos y muy espectaculares. Vale mucho la pena verlos, porque son muy bonitos y muy simbólicos.
Nos comentas al inicio que esta historia, este centenario, lo estabais esperando. Aún no ha comenzado la décima edición, pero ¿qué pensamientos tenéis para una próxima edición en el caso de que haya?
Aitana: Esperemos que sí, que haya muchísimas más. Siempre vamos tomando notas de esos posibles relatos, de esas cosas que contar. No tenemos claro a qué dedicaremos el próximo año, porque estamos ahora centradas aquí, pero hay algunas historias que nos apetece siempre tener, como por ejemplo, la presencia del jazz en la literatura. Hay algunos relatos de Julio Cortázar que nos gustan mucho y llevamos tiempo dándole vueltas a eso, o la presencia del jazz en otras artes, en la plástica o en la danza. Hay cosas que nos rondan por la cabeza, pero, en principio, no tenemos todavía nada pensado. Estamos centrándonos muchísimo en esto y a partir de otoño empezaremos a pensar en la edición del año que viene.
Y ya para finalizar, Aitana, ¿nos puedes adelantar vuestros próximos proyectos, lo que se pueda contar, o si tenéis algún mensaje para lanzar al público que vaya al festival?
Aitana: Y aprovecho para contarte que tenemos una nueva programación de jazz, que se llama Pulso y se hace en el Ayuntamiento de As Pontes, en la provincia de A Coruña, y es en mayo. Este año hicimos la primera edición, fue una prueba a ver qué tal funcionaba y quedamos muy contentas. Es un festival de interior, se hace en el cine teatro Ágora, que es un espacio muy bonito. Y que los aficionados al jazz se queden pendientes porque repetiremos el próximo mes de mayo y pueden seguir Pulso, el Festival de Jazz de As Pontes.
<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Festival Jazz Ría» por vuestro tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de esta décima edición y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>
