Cristina La Mar: «Me fui para Colombia a empezar a enamorarme de mucha música, y terminé grabando mi primer disco y este ya es mi segundo disco»

<<Entrevistamos a la artista catalana Cristina La Mar tras la publicación de su nuevo EP «Una flor en la Luna». Cristina La Mar, cantante y compositora catalana. El mar siempre ha sido un lugar de sanación e inspiración, donde puedo encontrarme y conectarme. He vivido, escrito, viajado, escuchado y sentido muchas cosas los últimos años para poder lanzarme a escribir estas primeras canciones que protagonizan mi álbum. El Perderse & El Quererse es mi primer álbum grabado en bloque, es una recopilación de poemas y canciones, de viajes, de historias de amor y de desamor, de un abrazo, una despedida y un saludo al sol. Es un álbum dedicado al amor. Cristina La Mar llega a España para presentar Una flor en la luna, su nuevo EP, un trabajo donde confluyen el folclore latinoamericano, la sensibilidad mediterránea y la canción de autor contemporánea. Criada en la Costa Brava, frente al Mediterráneo, la artista ha construido una identidad musical marcada por el paisaje, el mar y las emociones ligadas a su tierra.>>

¿Quién es Cristina La Mar para quien no conozca tu proyecto?

Cristina: Soy una cantautora del Mediterráneo, de la Costa Brava, de un pueblecito que se llama Lloret de Mar, y creo que ahí me enamoré de escribir y de la contemplación. Me fui para Colombia a empezar a enamorarme de mucha música, terminé grabando mi primer disco y este ya mi segundo disco. Entonces, una cantautora que no solo me gusta cantar, sino que me gusta contar historias. Creo que si tuviese que elegir las dos cosas, te diría contar historias primero y después las cuento con mi música. Acabo de lanzar un disco que se llama «Una flor en la luna» y es todo de historias autobiográficas, que empezaron siendo poemas, se convirtieron en canción y se grabaron con toda una banda en vivo, en bloque, en un estudio y dieron luz a este disco.

Aunque eres de La Costa Brava, Latinoamérica, en este caso Colombia, te han abierto las puertas a tu música a lo grande…

Cristina: Sí, la verdad es que estoy muy agradecida porque llegué ahí sin pensar que esto iba a pasar y ya van unos cuantos viajes a esas tierras. Pero sí, como que Colombia fue… ¿sabes? Cuando ves unos brazos abiertos que no sabes que te quieren abrazar, pero que te abrazan muy fuerte. Y realmente este proyecto nace ahí. Pues empecé componiendo y al final fue como: «No, hagamos el proyecto». Entonces, sí, aunque soy mediterránea, mi ADN es… siempre soy mediterránea, pero sí que hay un segundo hogar en Colombia.

«Río Azul» de Cristina La Mar

Comenzaste publicando «Extrañame», que es tu primer disco. ¿Qué recuerdos y qué sensaciones tienes de ese trabajo?

Cristina: Mira, ese primer disco fue entender que podía hacer la música que quería. Cuando todo empezó, yo conocí a Richard Blair, que es el productor del primer disco y también uno de los productores de este segundo. Cuando yo le enseñé estas canciones, que eran poemas, porque yo quería hacer un libro de poemas, no un disco, y él me dijo: «Cris, hagamos un disco en bloque». ¡Eso era un sueño! Porque yo venía a estudiar jazz y, para mí, la grabación en bloque, es decir, en vivo, era algo que uno veía en los documentales y leía, y era como, ¡guau! Entonces, tengo un gran recuerdo de este primer disco porque yo tenía mucho miedo de grabar mi primer disco, y más así, en bloque, y con musicazos increíbles en Colombia. Pero sí, finalmente, cuando decidimos hacer el disco, dijimos: «No pensemos que es un disco, no pensemos en el objetivo, en el género, en qué va a pasar. Hagámoslo por disfrute». Y si cuando lo terminemos sentimos que hemos hecho lo que queríamos y que hemos conseguido capturar eso, lo lanzaremos. Y sí, fue mucha magia. Fue empezar a crear familia, fue empezar a creer en este sueño, en que los sueños se podían cumplir.

Me has comentado lo del audiolibro. Nunca descartes, en un disco, publicar un libro con tus canciones…

Cristina: Sí, la verdad es que me encanta escribir a mí, desde siempre. Yo hago mucho diario, no, mucha escritura, sobre todo a mano, y escribo muchas historias y escribo muchos poemas y, finalmente, de esos recopilo los que se hacen canción. Pero no descarto, aunque creo que todavía no es mi momento, obviamente hay mucha cosa escrita que me encantaría publicarla algún día y también junto con discos, ¿no? Porque, además, siento que muchas historias y muchas de las cosas que escribo, esa música que finalmente termina siendo un disco, pues es la banda sonora un poquito de esas historias.

Recientemente has publicado este EP, «Una flor en la luna». ¿Desde cuándo estás componiendo este trabajo? ¿Cuál fue la primera idea de este trabajo?

Cristina: Mira, yo creo que eso fue el año pasado, como en febrero del año pasado, que yo sentía que quería hacer un disco. Venía de hacer maquetas, pero ya dije: «Quiero grabar un disco». No sé qué me está pasando, no sé a qué le estoy cantando, pero sentía que la escritura que estaba haciendo no era una novela ni un poema, era un disco. Entonces, me acuerdo de que me fui para Colombia para unos shows de mi primer disco y ahí empezó a coger forma. Y coincidió: yo decía que quería grabar un disco y coincidió con que un gran amigo de Colombia me regaló un cuatro venezolano. Y yo estaba en Bogotá, en esa ciudad caótica, en un hotel, y este amigo me dijo: «Cris, llévatelo y así te desestresas, loco». ¡Y yo nunca lo había tocado! Una noche estaba en Bogotá con esos escritos y necesitaba cantar, necesitaba soltar… Cogí ese cuatro, empecé a mirar las notas y empecé a tocar. Y ahí empecé a componer esas canciones, esas melodías. Y sí, empezamos a grabar el disco. Se grabó casi en dos tandas, pero se empezó a grabar en mayo del 23.

Por lo que he visto, ese cuatro se parece un poquito al ukelele…

Cristina: Sí, es parecido. Realmente, yo es que lo toco muy sedoso, muy suave, porque el cuatro, si tú ves algún vídeo, lo tocan así, bien rasgado y con mucha fuerza. Es más largo, tiene el traste más largo y es un instrumento muy típico de los Llanos Orientales, entre Colombia y Venezuela, y es muy típico también de la música andina y de toda esta música. Entonces, sí se parece, sobre todo porque yo lo toco muy, muy sedoso, pero sí.

«Extráñame» de Cristina La Mar

¿Qué nos quieres transmitir con este EP? ¿Qué mensaje tiene?

Cristina: Pues, sobre todo cuando se terminó y entendí lo que estaba contando, este disco me ha dado mucha fe en el amor, ¿sabes? En el amor bonito. Hablo mucho de este amor bonito porque existen muchos amores, pero el amor bonito es aquel que puede ser romántico, de la familia, de los amigos, que puede ser de muchas maneras, pero que cura el corazón. Y más allá de que el amor bonito existe, es que está presente. O sea, quiero que la gente tenga fe de que no hay que esperarlo, está pasando ahora mismo: en un abrazo, en una comida casera, en una entrevista bonita… ay, no sé, el amor está ahora mismo y solo hay que verlo.

Como bien me comentas, el EP va sobre el amor en todas sus vertientes. ¿En qué momento llega este EP a tu vida y cómo ha sido el proceso de introspección a la hora de componer este disco?

Cristina: Creo que el trabajo vino después de grabarlo, como que me costó un poquito sacarlo. Yo, la verdad, estaba viajando por Colombia cuando empecé a vivir estas historias, y por eso también creo que está tan inspirado, ¿no? Musicalmente, porque mientras vivía las historias, la música que sonaba era esta música más andina. Además, estaba en un momento, si te digo la verdad, en el que no estaba entendiendo qué estaba pasando en mi vida y en mi corazón, pero sentía que había un amor sucediendo, un amor muy fuerte, aunque no lo estaba viendo porque estaba muy cegada en que el amor tenía que ser una cosa.

Y cuando lo terminé, que estaba con el corazón bien alterado, al mes volví a casa y fui tía. Te lo cuento así desde lo bonito. Fui tía por primera vez y, cuando cogí al peque, entendí que lo que yo estaba viendo, el amor que estaba sintiendo, que el universo me estaba dando, quizás no era un amor romántico en su locura, sino que era ese amor. Entonces, me costó un poquito lanzar el disco porque sí que es verdad que quise hacer el proceso de entender y estar segura del mensaje y luego me acuerdo de que en diciembre grabé una canción más, la última del disco, eliminé unas 20 más que tenía grabadas, y el proceso personal fue entender. Fue sentirse bendecida, sentirse muy agradecida por haber podido hacer este trabajo y poner el corazón feliz. Y está muy feliz.

¿En qué momento llega este disco en tu carrera? ¿En qué momento te encuentras musicalmente?

Cristina: Pues hasta ahora había estado viajando por Colombia y estoy, como te digo, muy inspirada por esas músicas, y con muchas ganas también de conocer nuevas culturas. A mí me encanta viajar y aprender de otras culturas y que estos discos que voy haciendo, que espero hacer muchos, sean como bitácoras de viajes. Entonces, me encuentro en un momento también muy agradecida porque en Colombia, como tú bien has dicho, me han recibido muy bonito, pero ahora con este disco se ha abierto la posibilidad de venir a casa a cantar, y eso nunca me había pasado: venir a hacer entrevistas, hacer festivales por aquí. Entonces, siento que el universo quiso que lanzase este disco en este momento para abrirme las puertas y volver a casa a cantarlo.

«Una Flor en la Luna» de Cristina La Mar

Como feedback, me han gustado «Una flor en la luna», «Ramita de jazmín» y «Junto a ti»…

Cristina: ¡Qué bonito! Me encanta, me encanta eso. La música para mí es muy espiritual y el hecho de que las grabemos todas en bloque, no en vivo como te contaba, puede parecer raro y anticuado, pero creo que, más que encapsular música, perfeccionamiento o virtuosismo, encapsulan sentimientos. Cuando uno está interpretando con cinco músicos a la vez, brotan muchas cosas y, de cada canción, hicimos unas seis tomas y elegíamos la toma entera. Nunca hubo edición ni ‘copy-paste’ de otro lado. Entonces, ¡qué bonito!, porque sí tiene mucho espíritu. Me encanta que te gusten esas y que te guste «Una flor en la luna», que es la que da nombre al disco.

La música tiene mucha energía ya de por sí…

Cristina: Si logras capturarla en vivo, ¿no?, que se sientan, como yo siempre digo, las yemitas de los dedos tocando la piel del tambor, tocando la madera… ¡Superbonito!

Estás dentro de ese folclore latinoamericano, aunque inicialmente te formaste en el jazz y en la balada. ¿En qué estilos te encuentras más cómoda? ¿Y donde te ves en un futuro indagando en el folclore español, que también tenemos mucho?

Cristina: Claro. Uy, a mí el folclore español me encanta. Es curioso, porque además siento que, como estoy en tantos mercados, cada uno ve cosas distintas. Tú me ves mucho más folclore latinoamericano, pero en Latinoamérica me dicen que tengo un poquito de melismas quizás más del folclore de aquí. Entonces, obviamente, yo empecé en el jazz y toda mi formación fue en el jazz, pero el folclore fue como la manera de poder cantar mis poemas, ¿no? Poder ser más en toda mi plenitud, con música de raíz, música mediterránea y folclórica. A mí me encanta el folclore de aquí, la parte más cantautoral, todo el flamenco, lo amo. Siento que, por ejemplo, Latinoamérica está muy presente porque he estado mucho y he cantado con muchos artistas de ahí, pero igual hay artistas de aquí que me encantan y me encantaría poder aprender de ellos, colaborar, hacer esas mixturas. Siento que también en esas relaciones personales que se crean con artistas, por ejemplo, al conectarte con un artista, empezar a tocar, hacerse amigos y luego colaborar, si existen las posibilidades, uno va incorporando esos dejes de cada música.

Atahualpa, Chavela Vargas, Mercedes Sosa y Simón Díaz están entre tus influencias musicales. Además, creo que has anunciado alguna colaboración para un futuro. ¿Con quién o quiénes te gustaría colaborar?

Cristina: Estos referentes que mencionabas son increíbles y son los que han influenciado, por ejemplo, a la música andina que inspiró este disco. Luego vinieron unas colaboraciones ahora ya con alguien de Colombia también, y después, durante todo el año con gente de Latinoamérica, pero me encantaría también conectarme con estos artistas que yo amo de este lado del mundo. Hay una gran artista que menciono siempre porque para mí es el referente y siempre que puedo la voy a ver, que es Silvia Pérez Cruz, que es una artista de aquí de España que amo y que gracias a ella tengo fe en este tipo de artistas y de música. Luego también está Valeria Castro, que es una gran cantautora de nuestra tierra, quizás más reciente, que también me encanta. Es que hay un montón. Hay muchos muy grandes también. Bueno, ellos ya son grandes. Jorge Drexler también me encanta, Silvana Estrada, de México, Natalia Lafourcade, también. Sí, creo que son grandes referentes. Y bueno, yo ahora estoy aquí, así que espero que se puedan dar muchas cosas por aquí.

Aunque sean grandes de la música, nunca lo descartes…

Cristina: No, yo siempre digo que, mira, me encanta colaborar, pero sobre todo hacer amistad con esas personas. Entonces, justamente son personas que me gusta su música, pero que también las he visto en entrevistas o nos hemos podido encontrar y charlar un poco y me han parecido personas increíbles. Entonces, yo siempre creo que el universo me las va a poner en algún momento. Hay un gran artista también que nos encontramos en Colombia que se llama Luis Fercan, no sé si lo tengas por el radar. ¡Increíble! Yo, ¿sabes?, escuchaba su música y de repente voy a Colombia, acabamos tocando un día. Entonces, también una gran colaboración que me encantaría hacer con él porque su voz, sus letras me parecen maravillosas. Por lo que, uno conecta, uno se hace amigo, charla, y luego, si el universo quiere, pues, ya saldrá esa colaboración.

«Ramita de Jazmín» de Cristina La Mar

También me has mencionado a Richard Blair como uno de tus productores junto a Álvaro Valencia en este disco. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?

Cristina: Uy, yo estoy muy agradecida. ¿Sabes eso que no te crees que pueda ser? Pues mira, con Rich hicimos el primer disco y el segundo también. Él es Richard Blair, un gran productor inglés que trabajó con Peter Gabriel, con Brian Eno en Real World, y luego se fue en los 90 para Colombia, se enamoró de esa tierra, se quedó y trabajó con Carlos Vives, con mucha gente. Y él, en su experiencia, cuando me conoció, fue el que me dijo: «Cris, grabemos en bloque». O sea, si quieres contar algo, tienes que coger el poder de las palabras y la manera de encapsularlo, de capturarlo, es en bloque.

Entonces, Rich se convirtió en ese aliado, que también es como familia ya, y después, cuando pensamos hacer el segundo disco, los presenté con Álvaro, que es una persona increíble, un músico increíble, compositor y también guitarrista del disco, y para mí es superimportante con el sonido, sobre todo, y las melodías de las guitarras. Entonces, aprendí mucho de ellos. Cada uno tiene una formación y una experiencia muy distintas y de géneros muy distintos. Y ambos, aparte de todo lo que saben hacer, de su experiencia y de su talento, cogieron las canciones y cuidaron mucho de ellas y de su corazón. Y yo eso se lo agradezco mucho, porque no siempre te encuentras personas que te cuiden mientras haces un disco, que cuiden el poder y la fragilidad de las historias.

Y lo bonito de cada uno, junto con tu esencia, se crea…

Cristina: Sí, sí, pero sí. Hay mucho. Yo siempre digo que este disco tiene demasiado de ellos. Es nuestro disco. Siempre digo: no es mi álbum, no es mi EP, es nuestro, porque realmente tiene su ADN 100%.

En la la parte creativa, ¿cómo ha sido el proceso del diseño de las portadas de los singles y del EP y qué te ha llevado a la grabación de los videoclips?

Cristina: Pues mira, yo quería que todos los vídeos, los visuales, fueran muy humanos, o sea, muy cercanos, ¿no? Como que yo siempre hablo de mi tierra, de casa, de mis amigos, de mi familia cuando estoy allá, y les enseñaba fotos y vídeos a todo el mundo. Cuando grabamos el disco, por ejemplo, les enseñaba: «Mira, aquí, tal, tal». Y era muy bonito porque se conoce poco. Como que uno conoce Barcelona, Madrid, una capital, pero ese lado de la Costa Brava o de las maneras que tenemos de vivir, pues no tanto. Entonces, dije: «Jo, qué bonito sería que estos vídeos hablasen de este amor, que es casa, que son amigos». Entonces, simplemente, como yo quería estar en casa grabando, eso lo tenía claro: salir yo y ser transparente. Es decir, son unos vídeos muy autoproducidos, todo, y salen mis amigos. Porque también pensamos: «Ay, que si buscas unos actores, no sé qué…». Y yo dije: «Yo no sé si voy a poder brindar o lanzarme al mar o estar comiendo una tortilla española con gente que no, que no me vibre».

Por tanto, los llamé y les dije: «Tal día vamos a ir a navegar». Ah, ¿cómo así? Dije: «Sí, sí, vamos a navegar, no pasa nada». Ellos no sabían y llegamos con el equipo y fue como: «Estad tranquilos, son unas cámaras muy prácticas, un dron, un… ¿sabes? Las GoPro del agua». Y les dije: «Grabemos». Había una idea, había unos colores, había un poquito de orden en la idea, pero la ejecución era como: «Dejémonos llevar». Entonces, las portadas finalmente eran como fotos que se tomaron ese día desde la espontaneidad. El lugar correcto somos yo y otro amigo en un paddle surf, el mar en medio. Si me dices cuál momento, fue un tardeo en el que habíamos cocinado todos y nos pusimos en la terraza a tocar y yo les enseñé la música, el mensaje por primera vez, y fue precioso capturar ese momento.

Y «Una flor en la luna», que es la única que salgo sola, es porque quería que fuese más introspectiva. Y que fuera como yo tocando en medio de mi pueblo en una floristería, y combinar esa realidad del día a día con la floristería donde compro todas las flores que le regalo a mi madre, a mi abuela y a todas las personas de mi vida; las compro en esa floristería, entonces me parecía muy bonito. Y estando en los campos, que es donde yo, cuando cierro los ojos, siempre sueño con los campos, que esos son del Empordà, que es como el interior.

La Costa Brava es una de las desconocidas en España…

Cristina: Es muy desconocida porque, claro, hay muchas costas hermosas en España; todas lo son, pero hay muchas muy bonitas. Sí que es verdad que la gente de Europa las conoce sobre todo por la parte de fiesta, pero, por ejemplo, cuando desde fuera lo ven o les muestras Cadaqués, o la zona que va tocando hacia Francia, no se creen que eso sea así. Aparte, cuando llegué a Colombia, todo el mundo me decía: «¿De dónde eres?». Porque me veían culturalmente muy distinta a la gente de la capital. Me veían muy costera, pero ni tan canaria, ni tan de Andalucía. Claro, veían una costa muy francesa. Y la verdad es que, cuando algunos amigos colombianos han tenido la oportunidad de venir, entienden perfectamente esa cultura. Y yo quería hacerle un honor, sobre todo, a esa tierra que me vio nacer.

«Junto a ti» de Cristina La Mar

Si tuvieras que elegir tres temas tuyos para identificarte, ¿cuáles serían y por qué?

Cristina: Creo que todos son, pero del primer disco te diría «Río Azul», porque siento que ese disco reflejó, se convirtió en un mantra que cantamos en los shows y porque tiene al final un mantra que dice: «Yo seré paz, yo seré sol, yo seré todo lo que alcance el amor». Y siento que ese fue el único de ese disco que sí lo canté o lo escribí cuando ya veía la luz bonita. Y luego de este, te diría «Una flor en la luna», porque además es como una canción de cuna y me encanta. Soy una persona que le encantan los niños y le encanta arrullar a las personas. Esa parte más maternal, siento. Y «Junto a ti», me encanta que te haya gustado porque además es la que habla del mar, ¿no? Entonces, para mí es la canción de mi verano eterno, se repite la frase: «Junto a ti, junto al mar, toda una vida, dime para qué quiero más». Porque para mí esa canción es la que, pues sí, dedico mucho al mar y a mi gente de la costa.

¿Qué planteamiento tienes para los directos que nos vamos a encontrar en los conciertos?

Cristina: Pues siempre depende mucho del espacio, porque, por ejemplo, este disco se presentó en Colombia en un planetario y fue el espacio más perfecto, para «Una flor en la luna». Pero en los que vienen ahora, que vamos a estar haciendo festivales por Barcelona, festivales de verano, al aire libre, me parece increíble porque igual el cielo, la luna y las estrellas van a estar presentes. La idea siempre es este viaje a la luna, que yo le llamo, que consiste en conectarnos. Vamos a tocar las canciones del disco así como se grabaron, todo tocado en vivo. Yo estoy tocando el cuatro, una guitarra, percusión y cantarle al amor: que la gente se conecte, rompa la barrera del público con el artista, se una a nosotros, se haga familia y, ojalá, se vayan con un poquito más de fe en el amor. Siempre intento predicar eso.

Es una experiencia de música en vivo, de música real y muy humana. Entonces, con el objetivo de que la gente se conecte.

Eso es lo que yo quiero hacer: romper esa barrera…

Cristina: Es que somos todos, pues sí, nos podemos ver tomando un café y hablaríamos, ¿no? Entonces, yo digo, todos somos humanos y creo que mis historias que cuento, al menos las que yo estoy contando, siento que todo el mundo las está viviendo y las ha vivido. Porque son, lo que te digo, son amores de muchos tipos, entonces, ¡jo!, no hay nada más bonito que sentir que perteneces, que hay alguien pensando como tú y sintiendo como tú. Entonces, yo digo, venid al show aunque sea solos, que uno siempre sale enamorado, siempre sale con amigos porque es que me pasa, y es superbonito. Todos empiezan superserios, y a la segunda canción ya sientes que están envueltos en la sala, que han abierto los brazos para entrar en ese abrazo.

Para finalizar, Cristina, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos?

Cristina: Sí, pues mira, ahora vamos a estar este verano tocando por aquí en festivales. A la vez, este verano van a salir algunas colaboraciones, las primeras son con gente de Colombia. Y terminando este verano, me voy para Latinoamérica de nuevo, para México, Brasil y otros países que están por confirmar, a hacer shows. La verdad, muy agradecida con eso, y a terminar unas colaboraciones que se han hecho en esos países que empezaron en otras tierras y yo pues me muero de ganas de ir a grabarlos a sus tierras, a las casas.

<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Cristina La Mar» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo álbum «Una Flor en la Luna» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>