<<Entrevistamos al músico pamplonés Alejo, tras la presentación de su tercer disco «Mundo en ruinas». Mundo en ruinas es una preciosa colección de canciones pop que exhibe toda su personalidad y maestría como compositor. A través de estos nuevos temas, el artista muestra su particular manera de percibir el mundo, de sentirlo y de habitar su propio carrusel de emociones. Alejo reafirma su identidad en este nuevo disco. Tanto los textos como las músicas se alejan de influencias demasiado evidentes para asentarse en un universo de sabor propio.>>
La última vez que estuviste por aquí, presentabas Diamantes. ¿Qué sensaciones tienes de ese disco?
Alejo: Fue un disco que hizo que el proyecto lo conociera más gente y, sobre todo, que pudimos rular, tocar bastante por España en festivales y en diferentes salas. Entonces, aunque no ha pasado mucho tiempo, ha pasado un año y pico largo, tengo la sensación de que he vivido muchas cosas desde ese momento hasta ahora. Tengo una sensación de distancia, por decirlo de alguna manera, con ese disco y también de sentir que he crecido bastante desde ese momento hasta ahora. Es como si ya fuera un disco lejano.
Recientemente has publicado «Mundo en Ruinas». ¿Desde cuándo llevas componiendo este nuevo disco?
Alejo: Bueno, pues llevaré un año y medio, más o menos. No sé el punto exacto, no tengo la fecha exacta, pero sí, año y medio, dos años desde que inicié el proceso de creación. Yo voy haciendo música de manera constante, entonces no es que pare de repente un momento en mi vida para hacer un disco, sino que vamos haciendo, y en este caso ha sido muy fluido durante un periodo muy largo de tiempo de viajes a Galicia, tanto de composición como de grabación, y sí, yo creo que será un periodo de año y medio, dos años.
¿Qué mensaje tienes que transmitirnos? Porque empezaste a ser una fiesta, fuiste a los Diamantes y ahora se te ha derrumbado el mundo…
Alejo: Bueno, va un poco por ahí, ¿no? O sea, no creo que mi carrera tenga un concepto así como, o sea, una forma conceptual. Pero es una forma bonita de reconstruirse este disco. Por lo menos para mí es esto, «El mundo en ruinas» es el momento en el que tú empiezas a reconstruir tu vida cuando todo se derrumba. En mi caso ha sido una ruptura sentimental, pero hablo un poco de eso. De que está todo desolado, está todo roto y cómo las canciones me van ayudando y me van acompañando a la hora de volver a rehacer mi vida.
En esta ruptura, ¿cómo has llevado el proceso de transición?
Alejo: Pues con la música, en cierto modo. Creo que la música ha sido terapéutica y me ha acompañado mucho. Y luego también, este disco lo he compuesto y todo este proceso del disco ha sucedido en un momento en el que estaba de gira. Entonces, las canciones y la música no creo que sean una solución al 100 %, pero son un buen compañero para que duren menos las cosas que nos pasan.
¿En qué momento personal te llega este tercer disco?
Alejo: Pues en un momento en el que, si tengo que hacer un análisis desde fuera, estoy muy nervioso e inquieto por lo que va a suceder con el disco. Tengo mucha expectativa puesta, tengo muchas ganas e, independientemente de cómo me encuentre a nivel emocional, me pilla en un momento de inquietud porque salga y por ver la reacción de la gente.
Las emociones de la música te ayudan con la ruptura. ¿Tienes algún ritual a la hora de componer o de salir al escenario?
Alejo: De salir al escenario, sí. Nos abrazamos todos los músicos de la banda, hacemos una piña y gritamos: «Elvis está vivo». Es una pequeña broma, ¿sabes?, una canción de Calamaro que lo hacemos un poco también por quitar tensión. Y todo el mundo se toma ese momento como muy en serio, como si fuéramos a decir alguna especie de mantra y no, es bonito. A la hora de componer, un ritual como tal no. O sea, sí que me he dado cuenta con el paso del tiempo de que me gusta mucho componer de madrugada. O sea, más que me guste componer, suelo escribir frases bastante ingeniosas que luego me dan pie a hacer canciones en un momento en el que creo que está el mundo parado, que es entre las 5 y las 7 de la mañana. Yo me desvelo bastante a esa hora y cojo la guitarra a un volumen absurdo porque no quiero que mis vecinos me maten, y no es un ritual, pero creo que es un momento que tengo bastante recurrente, sí.
Cómo feedback me gustan: Miss Recuerdos, Tóxico, Tirita y Parte Nerd. Son los que más…
Alejo: ¡Qué bien! O sea, te han gustado canciones muy variadas que te han emocionado.
¿Qué estilo se le ha puesto a este tercer disco? ¿Qué ritmos lleva?
Alejo: Bueno, yo creo que la música que hago ahora mismo ha encontrado un poco una personalidad que se viste pues de rock, pop rock, como lo queramos encasillar. Las etiquetas tampoco es que sea algo que me guste mucho, porque al final yo escucho estilos de música superabiertos y superdistintos. He intentado que las canciones emocionasen y me hiciesen a mí sentir cosas y, luego, he ido un poco maquillándolas con la ropa que me gusta a mí ponerme. Pero creo que es un género un poco canción y luego también siento que he encontrado una identidad sonora en la que me escucho en diferentes estilos. Porque el disco tiene lo que has dicho. Por ejemplo, «Tóxico» es una canción muy distinta a «Mis recuerdos», que es una canción más rockera, y yo me reconozco ahí. O sea, creo que hemos conseguido llevar mi personaje artístico a un primer plano por la forma de escribir y por la forma de cantar. Y creo que es un disco bastante enérgico en el que van pasando muchas cosas, que las canciones no duran mucho, entonces, hay mucha dinámica.
Que después de «Tóxico» llega «Tirita» y te sana. Esa es la catarsis.
Alejo: Claro. «Tóxico» es una canción un poco lisérgica y «Tirita» es como, joder, al final las canciones están aquí para ayudarnos.
La anterior vez que te entrevisté, te dije lo de Javi Robles. Creo que ya lo tenías casi en mente. ¿Cómo surgió ese EP de colaboraciones? ¿Y hay alguna colaboración más que te haya faltado?
Alejo: Bueno, pues eso fue una idea de intentar darle un poco más de vida al disco de Diamantes, de alargarlo un poquito, porque al final fue un proceso también de grabación un poco largo y no quería que se terminase en ese momento. Creía que el disco podía tener un poquito más de vida, y se me ocurrió la idea de ir llamando a compañeros, a gente que tenía más o menos cerca del oficio y juntarnos en el estudio e intentar enfocar un poco la canción como si ellos fueran también parte, artísticamente, de la producción.
Por lo que he intentado como llevar la canción de Javi, por ejemplo, a su universo, la canción que grabé con Luis Brea, pasamos un día entero en el estudio con él llevándola a su sitio, con la de Cuchí pasó algo parecido. Y un poco la necesidad fue esa y es maravilloso, porque al final una cosa muy chula de este oficio es compartir música con gente que ama la música igual que tú.
Entonces, o sea, vamos, lo repetiría ahora mismo. Ahora sí que es cierto que voy a estar, bueno, no lo voy a decir muy alto, pero voy a intentar que pare un poquito esto, porque el último trabajo ha sido todo colaboraciones y ahora quiero que la gente escuche también lo que yo soy como artista y que no tenga que empujarlo otro nombre.
¿Cómo ha sido la producción con Amaro Ferreiro? ¿Cómo han sido esos viajes de Tudela a Galicia y qué tal la producción con él?
Alejo: Bueno, los viajes han sido largos, porque Tudela está bastante a tomar por culo, en comparación con Galicia. Y luego, al final, imagínate Zaragoza. Claro, de hecho, es que de Zaragoza me los sé también, porque como me ha tocado esto en gira, uno de los viajes que hice fue Madrid, Galicia, Galicia, Zaragoza, Zaragoza, Madrid. Entonces, vino mi mánager a buscarme y me comí las buenas nueve horas y pico que hay en coche de un tirón desde Vigo hasta ahí. O sea, que sí, ha sido bueno. Ha sido un proceso muy bonito, porque me ha sacado mucho de mi entorno, del entorno que tenía hasta el momento de creación. Antes los discos los hacíamos en Madrid, y componer en un sitio como Galicia, en el que hay más pausa, en el que también el clima es distinto a la zona en la que yo vivo; es una zona con mar. He vivido todas las estaciones del año mientras íbamos haciendo el disco. Entonces, ha sido muy bonito; o sea, tengo una imagen muy bucólica de la composición. Y trabajar con Amaro, pues ha sido maravilloso, porque Amaro es un capo de las canciones, es un genio, y ha llevado en este disco la canción al primer plano, que eso me parece algo fundamental. Se ha esforzado mucho por eso, y luego lo hemos ido musicalizando. El disco tiene muchas capas, pero lo más importante era contar bien la canción y, vamos, me he hecho una masterclass con él.
En la parte creativa, ¿cómo ha sido el diseño de las portadas y de los videoclips?
Alejo: Pues, nos hemos vuelto un poco locos, porque a mí el universo un poco creativo, tanto el visual de las portadas como el de los videoclips, me gusta y creo que tiene que explicar un poco de una manera directa o visual, por decirlo de alguna forma, el concepto de la canción. Entonces, le he dado mucho al tarro y tengo un buen equipo con mi compañero Adrián Jiménez y Paloma Fernández de Estudio Luce, que hemos hecho un buen tándem a la hora de intentar explicarles lo que necesitaba para hacer la portada. Que fuera una portada muy austera, que hubiera un elemento que marcase mucho, nos costó bastante encontrarlo. Y en el caso de los vídeos, con Adri, que es el chico que me hace todos los clips, es uno de mis mejores amigos y vamos charlando, y yo le voy contando: «Tengo esta idea». Y él la va haciendo posible. Y la verdad, creo que todos los clips y todas las portadas de los singles van contando bien la historia, desde el punto de vista de echar de menos y dando unas perspectivas un poco reales de lo que son las canciones.
Aparte de las portadas de cada single, supongo que he visto la del álbum, que es todo gris con sus objetos ahí como en ruinas. También te da un toque más creíble a la historia que estás contando…
Alejo: Sí, una cosa con la que hemos jugado mucho en las portadas es con mirar de cara a la persona que tiene delante el disco. Mirar como de frente, creo que es lo que hace el álbum. O sea, no creo que en este disco, a la hora de hacer canciones sobre una ruptura o un momento de reconstrucción, esté mirando hacia otro lado, sino que miro hacia delante. Y, de hecho, el título es positivo para mí, porque es un disco de canciones de reconstrucción. Es como: «Este mundo en ruinas, vamos a arreglarlo». De hecho, el estribillo de esa canción dice: «Si quieres, lo arreglamos». Entonces, era importante mi conexión visual con el público y, en todas las portadas, estoy mirando a cámara en un entorno u otro.
Si tuviéras que identificarte con tres temas del disco, ¿cuáles serían y por qué?
Alejo: «Cuando todo explote», porque es la última canción que escribí del disco y me ha abierto una forma nueva y creo que he descubierto una forma distinta de escribir textos un poco más largos y que tengan melodías pop, pero poder poner más palabras. Diría «Estás en mi cabeza», porque es la primera canción que compuse del disco, que es la que abre un poco todo el universo creativo. Y yo, en el momento en que compuse «Estás en mi cabeza», no estaba tan metido dentro de la vorágine de tocar y tener conciertos, estar tan liado. Entonces, ahora veo que hablaba de una cosa que me iba a suceder, que era el estar tocando y echar de menos y todo esto. Y luego te diría «Trafalgar», porque es una canción que le tengo un cariño especial, ahí hay un halo de nostalgia muy bonito, que tanto lo que pasó en el clip como en la grabación, me guardo ahí, tengo una buena conexión con esa canción.
Imagino que todo este nuevo universo se verá plasmado en la puesta en escena. ¿Qué nos tienes preparado…?
Alejo: Sí, vamos, estoy en un momento, que es feo que yo lo diga, pero estoy en un momento en el que me siento muy cómodo encima del escenario. Y es verdad que llevo tocando toda mi vida, y llevo toda mi vida subiéndome a escenarios, pero estoy en un momento en el que soy muy yo mismo encima del escenario, y creo que eso transmite una energía muy potente. Y este verano he podido sentirlo tanto con el público como con cómo me sentía yo. Entonces, aparte de todo el show que llevamos, todas las visuales y la banda, que está en un momento también superbonito, superdulce, yo me veo en un momento muy de conexión con el público.
Y, además, tengo muchas ganas de tocar este disco en directo, entonces, creo que va a surgir la magia. En todos los conciertos. Y ha ido pasando con los singles que hemos tocado, que me he dado cuenta de que las canciones nuevas han sido las que más han calado. Entonces, tengo una sensación muy de energía y disfrutona, del show. De bajar a la pista de baile, vamos. Bueno, no, no sé, no me gusta hacer los clichés que hace todo el mundo de hacer cantar al público. Pero bueno, cumplo algunos de manera distinta, ¿sabes? Creo que siento que la gente que viene se vuelve parte del concierto. Intento hacerlo todo el rato, que todo el mundo que venga se sienta dentro, ¿sabes? Conozca una canción, conozca cinco o no conozca ninguna. Entonces, veo muy importante cuidar eso y es lo que más estamos cuidando en estos shows. Que las personas que vengan digan: «Esto es mío también, yo estoy aquí y soy parte de este concierto».
Y para finalizar Alejo, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos?
Alejo: Bueno, pues empezamos ahora una gira que empieza el 7 de noviembre, sábado, en Tudela, con casi ya la mitad del aforo vendida, un poquito más. Y luego vamos a empezar una gira de salas de invierno, que haremos por diferentes ciudades de España, y presentaremos el disco también en verano en festivales, así que quiero sonar por ahí, sí.
<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Alejo» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo disco «Mundo en ruinas» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>
