«Lento aposta» es el tercer disco de SanIsidro, una colección de canciones que ha ido acabando y grabando a lo largo de estos dos últimos años y que, en términos generales, supone la continuación de «a lo pesau, a lo bajo y a lo llano» (Slovenly Records, 2020) y «SAMBORI» (La Castanya, 2023), sus dos anteriores entregas.
El concepto, las motivaciones y las influencias no han cambiado mucho para el valenciano desde sus inicios: su carrera en solitario comenzó por estar aburrido de tener que ceñirse a estilos definidos. Y esta idea, que no nació con la intención de ser publicada o cobrar vida sobre las tablas, terminó convirtiéndose en un proyecto artístico sin límites, libre.
Otra cosa de la que Isidro Rubio quería escapar era de la omnipresente influencia anglosajona, que no le provocaba estímulo alguno. Su idea era crear algo amable y ligero, que hiciera compañía al escucharlo; una música sencilla pero exuberante y llena de matices, que le permitiera mezclar ritmos y cadencias de cualquier tipo. Y, por encima de todo, una música en la que se pudiera reconocer y que comunicara quién es.
No pretende, eso sí, revitalizar o recrear ningún movimiento o vanguardia pasados. Olvidémonos de pretensiones intelectuales ni afán destructor o renovador; para SanIsidro la música folclórica y popular es la música del pueblo, no la tocada por artistas ni profesionales. Rubio tiene claro no sentirse iconoclasta o juglar. Además, a él la música le llega de maneras distintas, sin fórmulas ni punto de partida recurrente.
El método: probar cosas hasta reconocerse en el sonido. Lógico si se escucha folclore de cualquier país o antologías por estilos, cuando se vibra con Lydia Mendoza o Silver Apples, Marika Papagika y Las Grecas, Tinariwen o Los Amaya y su Combo Gitano. No hay límites si citas como influencias a El Pescaílla, Will Oldham o A Tribe Called Quest.
Por esa razón cada canción comenzaba desde cero y no se sabía cómo iba a sonar hasta que estuvo acabada. SanIsidro continúa con voluntad de búsqueda y aprendizaje: caminar «Lento aposta» es quedarse rezagado adrede para salirse del grupo y ganar espacio, intimidad, tiempo. Como dice en «Final perfecte»: «caminamos lento aposta y perdimos aquel tren» a sabiendas, para no poder volver a casa.
¿Quién es SanIsidro?:
A Isidro Rubio lo que más le gusta de hacer música es componer. Cansado de tocar en bandas de punk y rock’n’roll, decidió montárselo por su cuenta como SanIsidro. No tardó en descubrir la libertad de crear él solo y así fue como empezó a grabar canciones sin otra pretensión que la de entretenerse. Corría el año 2014. Por aquel entonces, vivía en Berlín. Tenía un 8-pistas prestado y un buen puñado de demos.
Ya de vuelta en Valencia, un viejo amigo que estaba de paso en la ciudad oyó los temas y convenció a Isidro para sacarlos en su sello discográfico. Así fue como en octubre de 2020 aterrizaba «a lo pesau, a lo bajo y a lo llano», primera referencia como SanIsidro, bajo el amparo del sello norteamericano Slovenly Recordings. Aquella colección de canciones sentaba las bases de un proyecto amplío de miras y sin limitaciones de género o estilo. Liberado de las ataduras que conlleva componer y tocar en una banda, el músico volaba alto y con energías renovadas.
En 2023 llegó su fichaje por La Castanya, sello con el que publicaba «SAMBORI», un álbum donde reinan los medios tiempos elegantes y llenos de emotividad. Un trabajo que invita a la contemplación, a ser paladeado. La libertad artística que guió el proceso de composición se percibe en unas canciones carentes de ataduras y en la pasmosa facilidad con la que SanIsidro pasa de un registro a otro. La rica instrumentación de este álbum —suenan bombardinos, congas, bongos, cascabeles, panderetas, panderos, ruanes, güiros, vibráfonos, darbukas y un largo etcétera— lo hace sobresalir en un panorama musical cada vez más uniforme y saturado.
La trayectoria y bagaje de Isidro Rubio ayudan a entender la dimensión y altura que toma este proyecto artístico. Empezó desde bien pequeño, tocando el bongo de su padre —percusionista y bailaor de flamenco— y la guitarra con su madre. A los 9 años se unió la rondalla de su colegio en Valencia y, como era de esperar, a los 14 o 15 años ya andaba formando su primera banda de punk. Posteriormente, tocaría también en conjuntos de rock’n’roll, punk y garage 60’s como Venereans o Wau y los Arrghs!!!, que le llevaron a girar por Europa, América y Australia.
<<Desde «AfondarenlaCultura» invitamos a «SanIsidro» que se pase por la ventana de nuestra web para hacerle una entrevista más personal y que nos cuente como ha surgido este nuevo disco «Lento Aposta» y que nos cuente más sobre sus próximos proyectos.>>
