Yorch: «Para mí este disco significa una sensación de que hay un ciclo que ese está cerrando con este disco»

<<Entrevistamos a Yorch tras la publicación de su nuevo álbum «Curso de Armonía Perscutoria». YORCH pseudónimo musical del cineasta Jorge Naranjo, que esta vez reaparece con unos sonidos a medio camino entre el pop más electrónico y la ópera más rockera. Con una vida entre Sevilla y Madrid, en 2018 publica su primer LP, “Cosas y preciosas y Relojes Económicos” (Lunar Discos). Un año después, tocará en el Festival Interestelar y participa en el Pop CAAC, donde abre para Ángel Stanich o Juan Perro. Un año más tarde y con producción de Andrés López (Niños Mutantes) graba “Y la nave va” (Lunar Discos) un EP donde manifiesta una clara evolución con temas como “Autodestrucción” o “Vals en las ramas”, versión eléctrica del poema de Federico García Lorca. En 2020 y en pleno confinamiento, YORCH reaparece con una versión del éxito de Paulina Rubio, “Ni una sola palabra”, y en 2021 lanza “Interior Exterior”, himno a la vida prepandémica donde colaboran artistas de la escena sevillana. En 2024 publica «Hoy (he salido a pasear», producción de Miguel Rivera (Maga). En 2026, de nuevo con sello Lunar, YORCH publica su tercer LP, “Curso de armonía persecutoria”, con producción de Paco Loco, mezclas de Jordi Gil y mastering de Brian Lucey. “Maldita dinamita”, con Nat Simons, fue su primer adelanto, seguido de «Tequila rosa», «Fiestas de bailar» y «Sevillana a mi padre», donde cuenta con la colaboración de Quentin Gas.>>

¿Quién es Yorch para quien no conozca tu proyecto?

Jorge: Pues, yo me llamo Jorge y primero Yorch es la manera en la que me lleva llamando mi gente desde que casi tengo uso de razón. Pero, sobre todo, es un tipo que escribe canciones y que de alguna manera está integrado en el Jorge que escribe películas, pero ahí encuentra un sitio en el que desahogarse creativamente de una manera diferente al cine o a otras disciplinas.

Me comentas, que eres cineasta, pero ¿cómo enlazas ambas facetas y cómo lo enlazas también a la hora de la composición de las letras para la música?

Jorge: Pues lo enlazo primero durmiendo muy poco y dando demasiadas horas a todo, y luego, a nivel creativo, a nivel compositivo, realmente no hay mucha diferencia entre una cosa y la otra. Lo único que es verdad que cuando estamos en pleno rodaje o en pleno tal, la atención se tiene que poner ahí 100 %. Igual que cuando estamos grabando el disco, la atención se pone el 100 %. A la hora de escribir, muchas veces van cosas muy integradas. O sea, yo, por ejemplo, tú ves aquí que tengo aquí un teclado detrás y una guitarra también, o sea, y varias guitarras. Pues al final, yo estoy escribiendo un guion o preparando algún trabajo de producción y donde descanso, donde me desahogo, es en la música. Entonces, como ves, están todas, está todo integrado. Todo forma parte de lo mismo.

Comenzaste publicando «Cosas preciosas y relojes económicos». ¿Qué recuerdos guardas de aquel disco, de aquel trabajo?

Jorge: Pues primero recuerdo que no tenía ni idea de nada, que ahora tampoco, pero entonces sí que entré en un sitio que, primero, no me esperaba. Entré sobre todo animado por un compañero de la banda de entonces, que se llama Gonzalo, Gonzalo de Cos. Me animó a grabar un disco y luego también la idea que tuvimos de hacerlo, porque son Las Cosas Preciosas y Los Relojes Económicos. Las Cosas Preciosas se grabaron en el estudio de Fernando Zambruno en Sevilla con la banda, con una cosa, digamos, más llena, y Los Relojes Económicos me fui cerca de Manchester, donde vivía un amigo mío, José Manuel Muñoz Arteaga, y con él, Manu Arteaga, estuvimos ahí en una caravana grabando en acústico las otras canciones. Ambas experiencias para mí fueron muy importantes y muy bonitas, la verdad. De vez en cuando sigo volviendo a ese disco, a algunas canciones, y pienso: «Mira, esto no quedó mal».

«Un Hombre Tarado» de Yorch

Como hablas del disco, parece que fueran dos discos introducidos en uno y grabados en diferentes partes…

Jorge: Sí, para mí, «Cosas preciosas y relojes económicos». El título viene de un correo de spam que me llegó hace mil millones de años y me hizo mucha gracia, entonces me lo guardé. Me dio la sensación de que era una buena idea para dividir el disco en una parte «más cuidada», a nivel de banda, y una parte «menos cuidada». Y, curiosamente, la parte «menos cuidada» me da la sensación de que ha aguantado muy bien el paso del tiempo, y canciones como «Un hombre tarado» o «El coleccionista» siguen ahí y han pillado un punto muy chulo, yo creo.

Recientemente has publicado «Curso de armonía: Persecutorias», ¿desde cuándo llevas escribiendo y componiendo este trabajo?

Jorge: Pues este disco ya tiene un tiempo. O sea, no tiene ningún tiempo, pero llevamos trabajando en él mucho tiempo. Yo empiezo a componer estas canciones en los años 21 y 22, que además coincide que estoy haciendo un curso de armonía, composición y escritura, y eso me ayuda también a buscar las canciones desde otro sitio, a buscar letras de sitios en los que no estoy acostumbrado a buscarlas y las armonías también. Empiezan a surgir las primeras canciones e incluso el título del disco. Y luego ya siguieron apareciendo otros temas gracias a la vida, que iba ocasionando momentos, y luego ya nos metimos a grabar en septiembre del 23. Volvimos a grabar en octubre y noviembre del 23. Y de ahí nos metimos con las mezclas, que nos ha llevado mucho tiempo porque hemos ido a ratitos, con lo cual, a lo tonto, estamos ya en el 26. Pues estamos hablando de cuatro o cinco años de trabajo, sí.

¿Qué mensaje tiene el disco, qué nos quieres transmitir y qué significa el disco para ti?

Jorge: Pues no creo que tenga ningún mensaje concreto. No tengo la sensación de querer transmitir algo en concreto. Si llegase algún tipo de mensaje o de información, creo que tiene mucho que ver con la libertad, con la libertad no académica y con salir de diferentes sitios y atreverse a jugar con diferentes espacios sonoros. Y creo que ese punto juguetón, libre y también, de alguna manera, no quiero decir experimental, pero sí de experimentar, de jugar. Es el tercer álbum, el tercer LP. Tenemos un EP y varios singles también en el camino, pero este es el tercer LP. Para mí significa, fíjate, una sensación de fin de ciclo. No sé muy bien qué significa ese fin de ciclo, pero sí tengo la sensación de que hay un ciclo que se está cerrando con este disco. Lo que no sé es qué es lo que viene, sinceramente, pero para mí significa también una satisfacción. Yo estoy muy satisfecho con este trabajo. Estoy muy contento. Creo que se ha trabajado lo mejor que hemos podido dentro de las posibilidades que tenemos.

¿Cómo llevas lo de cerrar el ciclo con este disco?

Jorge: Pues lo de cerrar el ciclo lo llevo bastante bien. De hecho, sí, estoy como muy tranquilo. O sea, no, no, no lo vivo con ningún drama, al contrario, sino que es una sensación de que hay algo que se está acabando y que va a empezar otra cosa. Y no sé si es un fin de ciclo de que no voy a hacer más discos, que podría ser, o de que no voy a hacer más canciones, que podría ser, aunque eso ya también me extrañaría un poco, pero sí que lo llevo con calma y tranquilidad y con la certeza de que es así, de que la vida es así y que ahora vienen otras cosas que también me ilusionan mucho. Y a nivel musical no sé lo que puede pasar, qué es lo siguiente, pero sí sé que algo se está cerrando.

¿Y puede ser como un cierre de ciclo a nivel sonoro, de estilos o seguir explorando por otros lados, otro tipo de música que mostrar?

Jorge: Puede ser, puede ser. Desde eso a que el proyecto ya haya cumplido su objetivo en mi vida. Puede haber muchas cosas.

«Fiestas de Bailar» de Yorch

Como feedback, me han gustado «Quiéreme», «Fiestas de Bailar», «Madrid capital», «Tequila», que es la colaboración con Irene Escobar, «Sevilla a mi padre» y «La décima». Por lo que cuenta la historia de «La décima», en realidad no sabemos ninguno de dónde venimos, porque todos tenemos una familia, pero en realidad de dónde venimos cada uno.

Jorge: Sí. La décima es una canción que se llama así, primero, porque es la décima del álbum y también porque es una décima, una forma poética. Le da una estructura métrica y de rima que funciona así, como está hecha la letra. Para mí es una letra que surge en ese momento. Cuando la escribo, surge de una manera muy, muy, muy espontánea. No hay una reflexión previa de qué estoy hablando, pero una vez que la escribo, la leo y la canto, mi sensación ahora que la estamos recuperando en los acústicos es que al final habla de que por mucha gente que tengamos cerca, de familias, parejas o amistades, al final nos tenemos a nosotros mismos, a nosotras mismas. Y creo que de eso sí va, de tu propia identidad y de que al final te tienes a ti.

¿Cómo llevas el proceso de introspección? Porque, por ejemplo, «Sevilla a mi padre», creo que es un homenaje a tu padre. ¿Es duro escribir sobre el mensaje que tienes desde el hospital?

Jorge: Fíjate, sí, lo duro, creo que lo duro fue vivirlo. Sobre todo, lo más difícil, aunque incluso en eso hubo una parte, no digo de disfrutar, pero sí había algo en el poder estar. Creo que es importante. O sea, yo tuve la suerte, la posibilidad y el regalo de poder despedirme de mi padre durante un tiempo, durante varias semanas. Sabíamos que era muy difícil que saliese de esa situación, pero yo pude estar. Hay gente que no puede estar, gente que no consigue estar, que llega tarde o que hay un fallecimiento inesperado y no has podido despedirte o, lo más importante, hacer las paces con esa persona. Yo conseguí hacer las paces con mi padre en ese proceso sin que lo hablásemos. Simplemente, por las cosas que ocurrieron, hicimos las paces y nos reconciliamos. Esta canción habla de eso, de esa reconciliación, y para mí era importante. Y es una sevillana. Fíjate que mi padre es de Cáceres, mi padre es extremeño, y era un señor que trabajaba mucho y bastante serio la mayor parte del año, menos en la feria. En la feria era feliz y lo que más le gustaba del mundo era la feria, como bien decía mi madre o dice mi madre. Y por eso la sevillana, que realmente es una sevillana que ni siquiera suena a sevillana, pero tiene algo de sevillana.

En Maldita dinamita has colaborado con Nat Simons. En Sevilla para mi padre con Quintín Gas. En Tequila con Irene. ¿Qué tal llevas esas colaboraciones y qué aprendizaje te llevas?

Jorge: Pues muy bien. Y además, son colaboraciones que al principio no estaban pensadas, no, fueron surgiendo. El disco, como ha habido tanto tiempo en el proceso de grabación y de mezcla y todo eso, ha habido mucha reflexión. En esa reflexión surgía: «Oye, aquí falta algo, aquí falta alguien, falta alguien más que alguien». Y son colaboraciones que, además, no se han hecho buscando una promoción más o menos especial; se han hecho porque la canción pedía que entrasen esas voces. Creo que en «Dinamita», la voz de Nacima acompaña muy bien la canción y consigue que tenga esa rabia, con su punto rockero y felino que tiene Nat. Y con Irene, en «Tequila Rosa», hacía falta que los personajes dialogasen en algún momento de la canción. Como no tiene estribillo, había que fabricar bien el crescendo y ese diálogo de los personajes al final, esa entrada de su voz, consigue hacer que Juan y Sara dialoguen.

No obstante, Quintín Gas, para mí, ha sido también una maravilla que participase, porque además recuerdo que el propio Paco Loco, el productor, no lo veía muy claro. Él me decía que si la canción era sobre mi padre, que la cantase yo solo, ¿no?, y que cómo iba a meter ahí una cosa tan personal otra voz. Y Paco tuvo muchos aciertos, todos, pero en este caso creo que se equivocaba, porque esta canción pedía un punto flamenco que yo no tengo. Y cuando lo hablé con Quintín, él lo entendió perfectamente. También me dijo: «La canción es muy personal, pero yo también tengo canciones muy personales que he cantado con otras colaboraciones». Con Noni Meyers, por ejemplo. Y me dijo también una cosa que para mí fue básica y fundamental: La canción va sobre tu padre, pero yo la escucho y también va sobre el mío. Y entonces, a partir de ahí, fue total. Yo estoy muy contento con las colaboraciones que hemos tenido, la verdad. Una suerte.

«Maldita Dinaminta» de Yorch junto a Nat Simons

Y las colaboraciones, en caso de que siguiese el proyecto dentro de otros ritmos, ¿con quién te gustaría colaborar si te surgiese la oportunidad?

Jorge: Yo hace tiempo, que además ya está hablado y ojalá lo hagamos, me encantaría hacerlo con Rocío Márquez. Hay una idea que ya hemos hablado, que ya hemos comentado, que la hablamos hace unos cuantos meses y, de hecho, es algo que no me gustaría que no se hiciese. De hecho, es algo que me gustaría activar cuanto antes.

Como bien estamos comentando, en la producción está Paco Loco y Jordi. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?

Jorge: Bueno, pues increíble. Con Paco era la segunda vez que trabajábamos. Ya el disco anterior lo hizo también Paco. Y aquella fue la primera vez que trabajaba con Paco, con lo cual yo ya era un tipo que admiraba mucho, del que me había leído sus libros, su todo y conocía su trabajo con un montón de artistas. Y fue una experiencia fantástica. Además, en ese caso sí que las mezclas las hizo Paco, porque Fabulonia pedía algo más impetuoso, más impulsivo y más salvaje, más selvático, que creo que es muy Paco.

En el caso de este disco sí que hubo una cosa clara desde el principio: grabar con Paco, producir con Paco, pero luego hacer un trabajo quirúrgico con Jordi Gil para colocar bien los sonidos, puesto que iba a tener bastante sonido, bastantes armonías, una instrumentación que iba a ser al principio minimal y que al final hay un montón de cosas. Y había que colocarlas con mucho mimo, con mucho tiempo, con mucho cariño y buscar bien el sonido. Y pensamos que la suma de otra cabeza, la de Paco, podía llevar el proyecto a otro nivel. Y creo que así fue, igual que después cuando entró Brian Lucey a masterizar.

Algo que siempre se habló, y que eso también lo vivo en el cine, es que cuando sumas personas con talento y cariño al proyecto, si están en la misma línea, lo que hacen es elevarlo. Es como si yo quisiera hacer el disco solo; jamás lo hubiera hecho. Cuando entra Paco y la banda, crece. Cuando entra Jordi, sigue creciendo. Cuando entra Brian, sigue creciendo. Y ese proceso para mí es más divertido y rico.

«Tequila Rosa» de Yorch

Además, en cuanto a sonidos, es un disco que abarca varios estilos musicales. ¿En qué estilo musical estás más cómodo a la hora de cantar?

Jorge: Pues creo que en todos, porque al final donde estoy más cómodo es en la canción con la que me puedo conectar bien. Ahora, por ejemplo, que estamos haciendo algunos acústicos, yendo Laura Soya y yo con la guitarra a algunas radios, estoy descubriendo que con «La décima», que es una canción íntima pero cantada en una tesitura un poquito más alta de lo habitual, me siento muy a gusto.

Por tocar un poquito la parte creativa, ¿cómo ha sido el diseño tanto de portadas de singles como la del disco? ¿Y qué tal grabar los videoclips, que he visto que has hecho algún videoclip?

Jorge: Sí. Pues para las portadas, hablamos con Ezequiel Barranco. Ezequiel ya nos había hecho una portada que era del single «Interior exterior», que la hicimos hace ya cinco años y fue un trabajo precioso. Ezequiel tiene una extrema y genuina sensibilidad. Y al hablarle un poco del disco, de las canciones, creo que rápidamente fue captando la esencia de cada una. Y sí que hablamos de que el concepto de una carta podía estar presente. A partir de ahí, él fue jugando con eso y buscando los símbolos que a él le parecían más oportunos para las canciones. Y la verdad es que fue acertando uno tras otro. En algún momento sí que ha habido alguna comunicación: «Oye, pues quizás cambiaría un poquito esto, quizás este tono, no sé qué». Son pequeñas cosas normales de una comunicación creativa, pero la verdad es que estoy fascinado con el trabajo que ha hecho Ezequiel.

Las de los singles son bastante chulas, porque cada una es de un color llamativo, con los cuadritos y los títulos por las esquinas.

Jorge: Eso es. Y luego, los números que tiene la carta corresponden al número de track, al número de canción en el CD. Yo estoy muy contento, la verdad. Y luego, en la portada del álbum, Ezequiel ha jugado con la figura del arlequín. De hecho, he publicado un post en Instagram hablando de por qué esa figura, que es muy interesante, y animo a quien quiera a que se asome al Instagram de George, del proyecto o de Ezequiel Barranco para leer lo que ha contado.

Ha salido el disco en plataformas digitales, pero ¿tienes pensado publicar vinilo o CD físico? ¿Y dónde se puede adquirir?

Jorge: Pues mira, al principio llegamos a hablar de sacarlo solamente en digital, pero nos está gustando tanto el trabajo de Ezequiel que sí lo queremos hacer en físico. Estamos pensando cómo hacerlo, porque queremos que ese trabajo de diseño brille lo más posible. Como estamos pensando en hacer la presentación más en otoño que ahora, lo trabajaremos de cara a esa fecha.

«La Décima» de Yorch

Ahora, una pregunta complicada: si tuvieras que identificarte con tres temas tuyos, ¿cuáles serían y por qué?

Jorge: Pues sí, yo creo que me identifico bastante, primero con «Un hombre tarado». Habla mucho de las contradicciones que tengo dentro y de las taras con las que vivo. También me identifico, sin duda, con «La décima». Es lo que te decía, ahora que la estoy cantando un poco más, me estoy dando cuenta de que ahí hay mucho de mí.
Y quiero pensar que me identifico también con «Fiestas de bailar», porque creo que hay algo ahí festivo, divertido, y que piensa en el amor como algo donde no perder pie. Quiero pensar que se puede vivir el amor, ya bien sea a una pareja, a colegas o a quien sea, desde un sitio bonito, sano y amable.

Hablando de esa presentación que será para otoño, ¿qué planteamientos tienes para esa puesta en escena?

Jorge: Pues la verdad es que, claro, el montaje es complejo porque, claro, primero necesitamos a una persona que toque el piano para dos canciones, como son «La sevillana» y «No pienso escribirte una canción». Creo que eso es fundamental. Y vamos a tener vientos. Y ya he hablado con Elena Amado, que también colabora en el disco en un par de canciones, en «Madrid capital» y en «Tequila rosa», para que entre también con coros y percusiones. Si a eso le añadimos una formación habitual con guitarra, bajo, batería…, pues sí, se nos monta un pitote bueno. O sea, esa es la idea. No sé si lo conseguiremos, pero espero que sí. Por eso, justamente por eso, no queremos hacer el concierto mañana o pasado, en estos meses, porque hay que trabajarlo con cariño para que eso suene como nos gustaría.

Y ya para finalizar, Jorge, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos, tanto en la música como en el cine, hasta lo que se pueda contar?

Jorge: Pues en música, como te decía, creo que lo más inmediato sería la colaboración con Rocío, pues llevarla a cabo. Y sobre todo, presentar este disco. Y a nivel de cine, pues existe una posibilidad muy clara, muy concreta, de rodar peli este verano, una peli mía, que parecía que no iba a salir, pero igual sí que sale. Y luego, como productor, estoy produciendo el próximo largometraje de Jesús Pascual, un documental precioso que se llama Carrignes Palou, que empezaremos a rodar también este año. Hay un corto también de Ángel Villahermosa que también estoy produciendo, que también queremos hacer. Y luego, yo tengo un par de proyectos también que están todavía financiándose, que tienen que ver con la vida de Miguel Ríos o con un momento muy concreto de la vida de Federico García Lorca, que también los estamos trabajando y que ojalá se pongan en marcha pronto.

<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Yorch» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo álbum «Curso de Armonía Persecutoria» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>