Raúl Rodríguez: «Este tipo de encuentros son muy bonitos, no solo a nivel musical, sino especialmente a nivel humano: en la otra parte del mundo había una parte de ti que no conocías»

<<Entrevistamos al sevillano Raúl Rodríguez tras la publicación de su nuevo álbum «Mndry Ve?», junto al músico malgache Rajery. Por su parte, Raúl Rodríguez es un Músico y antropólogo cultural, además, de compositor, productor, cantautor, guitarrista y creador del tres flamenco. Desde hace más de tres décadas desarrolla una intensa labor artística e investigadora centrada en las conexiones entre el flamenco, África y el Caribe. Ha colaborado con artistas como Kiko Veneno, Martirio, Santiago Auserón, Chavela Vargas, Compay Segundo, Enrique Morente, Omara Portuondo, Toumani Diabaté, Habib Koité, Lila Downs o Silvia Pérez Cruz, entre muchos otros, además de formar parte del grupo Son de la Frontera (2003-2008), con el que consiguió el Premio BBC Radio al Mejor Disco Europeo de World Music de 2006, entre otros muchos galardones y reconocimientos.>>

¿Quién es Raúl para quien no conozca tu proyecto?

Raúl: Bueno, pues soy antropólogo y músico y hago una especie de unión de las dos disciplinas, buscando por un lado la experimentación dentro de la música de raíz andaluza, a partir del flamenco, y por otro lado la investigación histórica para poder encontrar puntos de conexión útiles para poder seguir creando desde dentro de la tradición. Es un trabajo el que hago, digamos que está caracterizado por esto. Y a partir de ahí, pues desarrollo un lenguaje de composición con disco-libros, en los que cuento los resultados de las investigaciones y los vinculo con canciones nuevas y con composiciones nuevas. Y sintetizo este trabajo entero de investigación y de creación en el diseño y la fabricación de un instrumento nuevo, que es el tres flamenco, que es el instrumento característico de mi trabajo, a partir del cual, pues hago una síntesis del tres cubano y de la guitarra flamenca para encontrar un instrumento, digamos que esté en medio de todas las tradiciones, a la misma distancia de todos los puertos.

Antes de seguir hablando, ¿en qué consiste ese concepto de tres flamenco?

Raúl: Pues es un instrumento nuevo, un diseño propio y está construido con el luthier jerezano afincado en Sevilla, Andrés Domínguez. Es una unión entre el tres cubano, que es un instrumento característico de la música del son cubano de tres cuerdas dobles, y la guitarra flamenca, de un modelo de guitarra flamenca antigua del siglo XIX. Entonces, hemos cogido cuerdas del laúd, cuerdas de guitarra flamenca también, otra afinación diferente, otra construcción del instrumento, manteniendo las medidas originales del mástil del tres de Cuba. Y al ser nuevo, pero estar basado también en instrumentos antiguos, por un lado tiene una memoria casi milenaria, porque hay laúdes de tres cuerdas dobles en el Mediterráneo desde el año 700. O sea, hay instrumentos de esta naturaleza desde hace más de 1.000 años. Y al mismo tiempo también es un instrumento nuevo, con lo cual no tiene una tradición previa exactamente vinculada al instrumento, como sí tiene la guitarra flamenca o como sí tiene la guitarra eléctrica, la propia vihuela, la kora, el laúd u otros instrumentos que ya tienen un repertorio asociado. Entonces, me permite avanzar, digamos, dentro de la música tradicional en direcciones nuevas que no tengan un referente previo, con lo cual recupero un grado de libertad para poder trabajar desde dentro de la tradición sin perder la actitud creativa.

«El Viajero (‘La Raíz Eléctrica’)» de Raúl Rodríguez

Un nuevo instrumento que tiene muchos caminos donde investigar…

Raúl: Sí, por supuesto. O sea, todos los instrumentos tienen un mundo. Y por un lado es el instrumento y por el otro lado es el músico. Sin embargo, es la música que tú seas capaz de recordar y capaz de convocar, y lo que la intuición te diga en cada momento que debes hacer.

Comenzaste publicando tu primer disco, Razón de son, aunque anteriormente estuviste en otros proyectos. ¿Qué recuerdos guardas de esos inicios?

Raúl: Bueno, de mi carrera en solitario estoy muy contento porque he conseguido ponerla en pie con una propuesta que no es exactamente la que el mercado a veces demanda, pero sí es la que yo creo que podría aportarle al mundo. Es una lectura de que las culturas populares realmente son organismos vivos y deben mantenerse creativos para seguir con vida, y eso incluye a nuestras músicas flamencas y nuestras músicas andaluzas. Entonces, creo que en estos tres trabajos, desde que empecé con Razón de son, pues tengo una satisfacción muy bonita de haber podido en los tres libros-discos volcar todo lo que he podido encontrar válido en el camino y, al mismo tiempo, abrir algunas vetas que creo que pueden dar origen a que otra gente se pueda inspirar y desarrollar su propio camino. O sea, que me estimula mucho poder intentar hacer una carrera propia, porque creo que esa es la demostración de que uno puede seguir siendo libre en este mundo

Recientemente habéis publicando «Mandry ve?», ¿Desde cuándo lleváis escribiendo este disco?

Raúl: Pues mira, nos encontramos por primera vez en 2019 en el marco de la, creo que era, la tercera edición de la Semana Flamenca de Antananarivo, que es la capital de Madagascar. Es un ciclo de flamenco y de encuentro con músicos locales que habían planteado desde el Consulado de España allí y con la participación, en sus orígenes, de Javier Mantecón, un gestor cultural que también ayudó a poner en marcha el festival y que fue quien un poco me convocó para que intentara hacer un encuentro con un músico que había conocido allí y que él sentía que podía tener buena relación. Efectivamente, me presentó la música de Rajery. Y yo la vi desde la distancia y me pareció una música hermosísima, y me dio la impresión de que de alguna manera ya nos conocíamos desde antes. Y ya en 2019 fui, hice la primera visita, trabajamos durante 4 días para hacer un espectáculo conjunto en primicia, para estrenarlo allí en la capital, y fueron 4 días muy bonitos, productivos, de comunicación muy fácil y muy sorprendentes. Porque desde la perspectiva de aquí, desde el sur de Europa, Madagascar es un lugar muy, muy, muy lejano. Muy lejano, está incluso más allá del continente africano. Está más al sur de todo, es uno de los lugares que más lejos puede viajar la imaginación. Y, sin embargo, para mí resultó muy revelador sentir que su música era como una casa en la que yo también podía convivir y expresar mi música de una manera que ellos la entendían como algo natural. Para mí, ese tipo de encuentros son muy bonitos, no solo a nivel musical, sino especialmente a nivel humano, a nivel cultural, y a nivel de poder conocer que en la otra parte del mundo había una parte de ti que no conocías.

Después volví en 2024 con otro proyecto a Madagascar y aprovechamos para grabar un single de un par de canciones, y lo hicimos muy rápido y muy bien. Una de ellas, «Corazón malagasy», está recogida en el disco. O sea, esa la hicimos allí y se quedó en el disco. Y a partir de ese tema, vimos que los dos tocábamos cara a cara, uno enfrente del otro, sin prácticamente acuerdo ni ensayo previo, sino un par de melodías que habíamos dicho… por aquí… pues cuando hagamos esto nos miramos y vemos cómo resolvemos. Y estando muy pendientes de escuchar al otro y muy, muy atentos a la otra persona, muy abiertos los dos, nos dimos cuenta de que había un punto de comunicación muy especial, muy diferente a lo que en otro momento habíamos sentido habitualmente, porque tanto Rajery como yo estamos muy, muy experimentados en colaborar con muchos músicos diferentes, de diferentes culturas y de diferentes lugares. Y en este caso fue especialmente feliz el encuentro.

Por lo que, entonces planteamos viajar específicamente para hacer un disco en este formato, que fue el año pasado cuando fue en agosto de 2025 y lo hicimos prácticamente en cinco mañanas, porque tuve un viaje muy, muy accidentado: tuve que quedarme tres días atascado en Adís Abeba, en la capital de Etiopía, por cancelaciones de vuelos, retrasos, overbooking y catástrofes variadas de logística, con lo cual perdimos mucho tiempo del que teníamos previsto para la grabación. Y después, allí los cortes de electricidad eran muy, muy frecuentes y apenas contábamos con cuatro o cinco horas por la mañana muy temprano para poder grabar. Entonces, tuvimos que hacerlo todo muy, muy rápido, a pesar de lo cual conseguimos encontrar la calma necesaria para poder escucharnos y aprovechamos mucho y muy bien el momento. A veces, resulta que cuantos menos recursos tienes para producir según qué cosas, más productivo te vuelves.

“Corazón malagasy” de Rejery y Raúl Rodríguez

Madagascar es la que está apartada del continente, que es una isla…

Raúl: Es una isla enorme, pero del tamaño de un continente. O sea, es muy, muy grande. Y con muchas culturas diferentes, con decenas de culturas y lenguas distintas, de músicas muy sorprendentes, muy bonitas y muy propias; y de todo: plantas, animales, alimentos… Hay cosas de la naturaleza que solamente existen allí, porque se han desarrollado endogámicamente en un lugar que ha estado solo durante muchísimo tiempo. Entonces, hay mucha vida desarrollada y mucha variedad en un lugar que es como un mundo en pequeño.

¿Qué nos quieres transmitir con esas piezas musicales?

Raúl: Bueno, la sensación de que uno se puede poner de acuerdo con el otro. Creo que esto ya es un mensaje suficientemente poderoso en el mundo de hoy. Es muy sencillo, pero al mismo tiempo es muy revelador que dos personas de culturas diferentes puedan hablar la misma lengua a partir de la música y se puedan entender. Al mismo tiempo, es una llamada de atención muy clara a quien tiene la posibilidad de hacerse entender con los que no son como él. Creo que es una llamada muy clara al entendimiento entre culturas.

He escuchado el disco, hay piezas flamencas, pero como me has comentado, también me ha llevado a la unión de esas culturas. ¿Puede ser la chispa que haya aportado Rajery al disco?

Raúl: Sí, es un maestro, uno de los principales representantes de ese instrumento, de la valiha, que es el instrumento característico, uno de los instrumentos más característicos de la música malgache, de la música de Madagascar. Y conoce además todos los estilos de las variantes de la isla, y los ha mezclado en un lenguaje nuevo, muy capaz de transmitir muchísima cantidad de cultura, porque habiendo mucha variedad allí, él conoce mucha de esa variedad y practica mucha de esa variedad de la música de allá, y por eso se codea también con músicos de todo el mundo. Ha tocado con músicos de Mali, o con ese trío fantástico que él tiene, que se llama 3MA, o con Jordi Savall, y ha hecho muchas colaboraciones con mucha gente del mundo entero. Entonces, tiene un conocimiento muy profundo de su cultura y una actitud muy abierta.

Esto es muy poco habitual que alguien reúna esas dos condiciones. Y creo que en este caso la generosidad de cómo compartir su música, cómo abrir su música y cómo hacerme conocer su música con mucha amabilidad, es un punto de cariño inicial muy bonito para empezar un proyecto. Y a mí eso me cautivó, además de la belleza de su música, la actitud, las ganas de hacerse entender. Y creo que eso es fundamental para colaborar juntos en que haya un mundo mejor, para trabajar juntos en una misma dirección, para, por supuesto, también hacer arte juntos, pero especialmente para convivir. Una de las ideas principales de mi trabajo es que si podemos tocar juntos, podemos vivir juntos. Esta es una idea que llevo planteando desde hace muchos años y desde la parte teórica y desde la parte práctica. Y esta es una puesta en práctica justamente de ese mensaje.

Como antes me has comentado que has colaborado con otros artistas, ¿hay algún artista pendiente por colaborar? Y, ¿volverías a hacer otro disco consecutivo con Rajery al mando?

Raúl: Bueno, me encantaría si pudiéramos hacer un segundo disco con Rajery, ¡claro que sí! Me encantaría. Y, bueno, siento mucha curiosidad por tener la oportunidad algún día de tocar con Ben Harper. Me da la impresión de que podrían pasar cosas muy bonitas.

“Mandry ve?” de Rajery y Raúl Rodríguez

¿Cómo lleváis la edición del disco?

Raúl: Está editado con Nuevos Medios. Hemos tenido la suerte de que han sido muy atentos a la hora de la recepción del disco. Es una compañía de discos legendaria, de las que empezó ya desde los años 80 a hacer muchas de las cosas más importantes que se han hecho en la historia de la música de España. Y yo tuve la suerte también de haber editado con Mario Pacheco en su momento los dos discos del grupo Son de la Frontera, con el que tuvimos mucho éxito en aquellos años, de 2003 a 2008. Y he tenido siempre muy buena relación con Mario y ahora con María Pacheco, su hija. Entonces, cuando tuvimos la posibilidad de hacer el disco, lo hemos hecho gracias al apoyo de varias entidades también, porque muchas de estas exploraciones y de estos viajes no son posibles si no hay apoyos.

Especialmente el Consulado Honorario de España en Antananarivo (Madagascar), pero también AECID, la embajada española en Pretoria, el equipo de Afribuku de viajes que ayuda a los viajes, una compañía de hoteles que ayuda en algunos alojamientos. O sea, juntando un poco ayuda de muchos vectores, y con la posibilidad de después plantear la edición del disco con Nuevos Medios. Entonces, estamos especialmente contentos de que ese disco esté ahí, porque creo que es un material muy bueno para ese catálogo y ese catálogo es, al mismo tiempo, un altavoz exacto y preciso para lo que queremos decir. El lema de Nuevos Medios, si no recuerdo mal, es: «Una música demasiado bella para ser ignorada». Y creo que en este caso, la música que hay en ese disco efectivamente tiene ese grado de belleza. Ese grado de belleza que supera la propuesta artística para convertirse en una propuesta humana, con verdadera belleza, porque hay un entendimiento que es real.

Es un disco que va a salir en plataformas digitales, pero ¿tenéis pensado publicarlo en vinilo?

Raúl: Sí, sí. Nuevos Medios edita en CD y en vinilo, y está también en las plataformas digitales, desde el día 2 de octubre. A partir del viernes de la semana que viene ya estará completo. Y después tenemos una semana que haremos algunas actividades de promoción y tres conciertos, que serán el martes 20 de octubre en Madrid, en la Sala Galileo; el viernes 23 de octubre en La Bisbal de l’Empordà, en Girona, en el Teatre Mundial; y el domingo 25 de octubre en el Jamboree, la sala número 3, en Barcelona, dentro del Festival de Jazz de Barcelona. Y haremos esa pequeña semana para presentar el disco en directo, tener la oportunidad de tocar juntos otra vez, reunirnos con este material y disfrutar.

Imagen de Javier Mantecón

En la parte creativa, ¿qué tal ha sido el diseño de las portadas y qué tal grabar videoclips?

Raúl: En realidad, hay un videoclip con el tema, «Corazón malagasy», el primero que hicimos, que está hecho por Patricio Hidalgo, que es un pintaor, un andaluz estupendo, que es un pintaor, pero flamenco; entonces, él se llama a sí mismo pintao, y con el que yo trabajo habitualmente y que participó en uno de estos viajes, y recogió un poco sus impresiones e hizo una videocreación específica para este tema. Y después, el diseño ha estado básicamente basado en las fotos que tenemos, donde se muestra muy clara la actitud, el encuentro de los dos, que son fotos estupendas de Javier Mantecón también, y con un diseño muy sencillo, muy básico, también con la participación de Juan Pacheco de Nuevos Medios, algunas ideas mías y algunas grafías de Patricio Hidalgo también, para dar una idea muy sencilla de algo que en realidad es muy complejo. O sea, poner muy claro el mensaje de que realmente lo que tenemos que hacer en la humanidad hoy es entendernos y aprender a entendernos entre los diferentes.

Si tuvieras que identificarte con tres temas tuyos, ¿cuáles serían y por qué?

Raúl: Bueno, me identificaría con un tema que tengo en mi segundo disco. La Raíz eléctrica, que se llama «El Viajero». Este probablemente sí define el tipo de personaje que soy. Otro podría ser perfectamente «Corazón Malagasy», de este disco, como punto de encuentro entre culturas y como una manera de poder ser uno mismo al otro lado del mundo y comunicarse con los demás. Y otro, ¿qué te digo? Otro podría ser alguno de los temas nuevos que estoy haciendo ahora mismo, que todavía no los tengo acabados, pero sé que me identifican. De hecho, estoy grabando en estos momentos aquí en casa, pero claro, no es un tema que la gente pueda conocer. El tercero, quizás, es otro tema de mi primer disco, con el que acaba, que se llama «Si Supiera», una bulería en blues muy característica de la música con la que he crecido: el flamenco blues sevillano, rodeado de Pata Negra, de Veneno y de toda esa escuela que tuve la suerte de tener como primera clase.

«Afindrafindrao» de Rajery y Raúl Rodríguez

Ya hemos estado hablando de esos cuatro conciertos, pero ¿qué planteamiento tienes para la puesta en escena? ¿Qué nos vamos a encontrar?

Raúl: Bueno, muy sencillo. Estaremos los dos solamente, no va a haber elementos externos, a veces sentados, a veces de pie. Muy poca cosa y, un poco, digamos que la puesta en escena son dos personas que se han unido. Dos personas que en realidad forman una misma unidad y están dialogando entre ellos y en su diálogo se convierten en una sola criatura. La puesta en escena son dos personas entendiéndose, por decirlo de alguna manera. Creo que hoy día eso es un espectáculo digno de ver.

Y ya para finalizar, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos, lo que se pueda contar?

Raúl: Acabo de terminar la composición de mi primera banda sonora para una película que se llama «Todos los días domingo», que se estrena ahora en estos meses. Ya se ha estado estrenando, se estrenó en el Festival de Málaga y ahora en otoño se estrenará en algunos festivales más, y me interesa mucho investigar esa página de música para cine. Pero especialmente acabo de terminar también ahora una presentación en la Bienal de Flamenco de Sevilla de un espectáculo a dúo con el guitarrista Canito, Juan Antonio Suárez Cano, nacido en Barcelona, pero viviendo en Sevilla hace mucho tiempo, y hemos hecho un espectáculo a dúo que ha quedado muy bien, que se llama «La cuerda al aire», y que muy probablemente tendrá también recorrido, y también va en esta misma línea de dos personas muy diferentes a todo el mundo, pero iguales en ser originales y en ser diferentes; se ponen de acuerdo y hacen música juntos. El proyecto en el que estoy ahora mismo ahondando más es en la grabación de mi cuarto disco en solitario, que, si todo va bien, editaremos también el año que viene, a principios del año que viene, quizás en primavera, y podremos estar también disponibles para cantar esas canciones nuevas, que creo que también son un paso adelante importante en mi carrera.

<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Raúl Rodríguez» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo disco «Mendry Ve?» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>