Javier Estrella codirector del Festival Música Antigua Aranjuez: «El festival es una plataforma fantástica para dar a conocer una ciudad con un esplendor enorme como es Aranjuez»

<<Entrevistamos a Javier Estrella codirector del  Festival Música Antigua Aranjuez. Del 2 de octubre al 8 de noviembre, el Festival Música Antigua Aranjuez celebrará su XXXIII edición con una programación que reunirá a grandes nombres de la interpretación histórica y reivindicará el patrimonio del Real Sitio como escenario privilegiado para la música antigua. La presentación del libro El Expediente de Calatrava de Carlo Broschi Farinelli inaugurará el festival. José María Domínguez (UCM) y el periodista Juan Ángel Vela del Campo proponen una nueva valoración de la figura de Farinelli, acorde con la verdadera dimensión histórica de su papel en la corte española. El programa incluye dos estrenos nacionales, la recuperación de la Trisonata de Charles Burney en el tercer centenario de su nacimiento, además del homenaje al bicentenario de Juan Crisóstomo de Arriaga. Richard Egarr con Hippocampus, Lina Tur Bonet, Fahmi Alqhai, La Ritirata, la Orquesta Barroca de Sevilla, Mariví Blasco, Sara Ruiz, Íliber Ensemble e Hippocampus, protagonizan una edición marcada por la excelencia artística y la recuperación del patrimonio musical. Conciertos, encuentros con artistas, un Paseo por el Jardín de la Isla y visitas guiadas a espacios históricos como el Palacio de Felipe II y visita a la Bodega Carlos III amplían la experiencia del festival y refuerzan su compromiso con la divulgación y la creación de nuevos públicos.>>

¿Cómo surge la idea de este festival en aquella edición?

Javier: La idea surgió porque unos amigos de Aranjuez, que tenían una fundación dedicada a la recuperación de la historia de Aranjuez, editaban principalmente muchos libros muy interesantes y, sobre todo, se dedicaban a editar estos libros y hacer actividades relativas a poner en conocimiento público la historia de Aranjuez y todas las curiosidades de la historia. Lo que te comentaba es a través de una fundación de Aranjuez, Fundación Puente de Barcas, que eran unos amigos que me llamaron para comentarme que hasta el 92 se habían hecho una serie de reformas importantes en Aranjuez. Una de ellas, la más notable, es que la carretera general de Andalucía ya no pasaba por el centro de la ciudad, con lo que todo eso significa, y estaba desviada; se había hecho esa autopista. También Patrimonio había restaurado los jardines, se había creado el Centro Cultural Isabel de Farnesio, que contenía una biblioteca, un teatro. Entonces, ellos pensaban que sería muy bueno crear una actividad que de alguna manera reflejara todo esto y pudiera colaborar a contar un poco la historia de Aranjuez, el esplendor de los años pasados, y a ver si yo podía ayudarles a encontrar un proyecto.

Y yo lo pensé, y entonces les comuniqué que, después de haberlo pensado un poco, me parecía que lo más idóneo era la creación de un festival de música antigua, puesto que la música antigua tiene una relación muy grande con la historia y permite una serie de actividades paralelas que, precisamente, cumplen ese objetivo que ellos tenían en mente de contar la historia y el esplendor de Aranjuez a través de la música. Les pareció muy bien y yo me puse a buscar un poco de financiación, unas cosas y otras. Tengo que decir que una de las instituciones a las que fuimos a hablar, lógicamente, era la Comunidad de Madrid, y yo le pedí a un músico que acababa de llegar a España, que vivía en Suiza, en Basilea, ni más ni menos que a Jordi Savall. Le pedí si me echaba una mano en todo esto de contar este pasado de Aranjuez y lo importante que podría ser que Aranjuez tuviera una manifestación como un festival de música antigua que respondiera a estos intereses. Fue generosísimo, lo hizo, vino y hablamos con la Comunidad. Hablamos también en Aranjuez, pasó un día allí. Él conocía mucho mejor que yo la historia de Aranjuez, la historia de los reyes, la música que había habido, y me animó mucho a que enfocara el festival hacia el descubrimiento y la puesta al día de los archivos de Palacio Real y de Patrimonio Nacional, donde estaba guardada y custodiada, muy bien custodiada, la música española.

No la habían escuchado más que muy pocas personas: los invitados, los reyes, la familia y los invitados del rey cuando estos realizaban los encargos, cuando invitaban a músicos. Y todo eso, además, tenía en Aranjuez mucha, mucha vida, puesto que la temporada que los reyes pasaban allí era la temporada, por así decirlo, casi «de vacaciones». Era la primavera, y muchas veces se prolongaba; con Bárbara de Braganza se prolongaba hacia el verano, y allí tenían lugar todos los estrenos de los encargos que hacían los reyes. Y, claro, esto era un ámbito completamente privado, solo para los reyes y algunos invitados cuando eran fiestas. Entonces, la idea del festival es que toda esa música y esa creación la conociera el público, todo el mundo. Y de ahí surgió este festival.

¿Cómo piensas que ha evolucionado el festival en todas estas ediciones?

Javier: Pues el festival ha evolucionado muchísimo, puesto que hemos ido descubriendo toda esa historia que es Aranjuez y todas las posibilidades reales que tenía para, a través de un festival de música antigua, hablar mucho de Aranjuez y contar todas estas cosas: la historia de los jardines, qué arquitectos y jardineros trabajaron en él, cuál era el sentido de los jardines, las diferencias de un jardín a otro y, luego, todas las construcciones que se hicieron, esa historia y el esplendor de Aranjuez. Luego, claro, una cosa fundamental: cuando hace 33 años comenzamos a hablar de música antigua, era algo muy novedoso, lejano, que no se conocía.

No había ningún otro festival en la Comunidad de Madrid, pocos en España y, sobre todo, había muy pocos músicos. Había unos pioneros, unos músicos con mucha conciencia que, a base de mucho esfuerzo, habían ido rescatando algunas partituras. Y ahora el panorama ha cambiado completamente; o sea, no tiene nada que ver con aquella situación. Ahora, la música española es mucho más conocida. Los músicos españoles han hecho un esfuerzo enorme y, además, un trabajo muy bien hecho en esta recuperación de la música. Han conseguido demostrar y quitarnos un poco de encima la leyenda de que en España no había tanta música interesante que hacer y que estaba un poco alejada de los centros musicales europeos. Los músicos españoles han recuperado esa música, la han interpretado maravillosamente bien y han sabido seleccionar los compositores y las obras de compositores que en su día se tocaron en Aranjuez y en Madrid, porque estaba muy vinculado al Buen Retiro en Madrid, al Teatro del Buen Retiro. Yo creo que esa ha sido la evolución: ir profundizando en todo este esplendor de Aranjuez.

Ahora, en el festival, en estos 33 años hemos hecho muchísimos paseos por los jardines y paseos musicales. Duran toda la tarde: empezamos a las 5 y acabamos a las 8 y pico. Hemos realizado visitas especiales al Palacio Real. Las que hacemos actualmente están dedicadas a las reinas, a las esposas de Felipe II, porque visitamos una parte que no se ve en las visitas tradicionales. Mientras la visita habitual recorre todo el palacio, nosotros vamos un poco más al principio, al primer palacio de Felipe II, que es desconocido. Lo hacemos desde el punto de vista de intentar seguir la huella de las reinas españolas, esposas de Felipe II, de las que nunca se habla. Entonces, el recorrido lo hacemos desde ese punto de vista: la huella de estas mujeres. También hemos avanzado en más espacios. Durante muchos años hemos hecho un paseo por el río, como hacían los monarcas españoles con la escuadra del Tajo, que son los barcos que se construyeron para pasear por el río Tajo en Aranjuez.

Y hemos ido con un barco que sigue habiendo ahora, en el que poníamos algunos músicos y hacíamos un pequeño paseo evocando esos paseos maravillosos en las falúas por el río Tajo. Hemos descubierto también, por así decirlo, la Bodega de Carlos III, en el Cortijo de San Isidro. Ahora hacemos conciertos habitualmente ahí. Hemos mostrado muchas partes también de la ciudad, las corralas, por ejemplo, del siglo XVIII, que son corralas muy especiales que hay en Madrid o en Sevilla, pero no es algo que abunde. Y a través de unos arquitectos, hemos ido, digamos, ocupando espacios históricos de Aranjuez y poniéndolo en valor. De hecho, el festival es música y paisaje siempre. Siempre hay algún paseo. Ahora lo hacemos en octubre y es más complicado hacer estos paseos, pero todavía mantenemos el del Jardín de la Isla, que es un jardín renacentista. Hay muy pocas ocasiones de pasear por un jardín renacentista y estos paseos son guiados, además. Es decir, llevamos guías que son grandes conocedores de esos jardines, de la historia, y transmiten todo su conocimiento al público que viene a estos paseos.

La Bellemont

Por lo que me comentas sobre toda esta trayectoria, todos estos recorridos de cada edición… ¿cómo sería plasmarlo en un libro del festival, hacer un libro con toda esta cultura?

Javier: Pues sí, la verdad es que se podría hacer. Se podría, sí. Sería una guía. Ya hay alguna guía especial de Aranjuez que habla de todo esto, de los jardines, tal. Pero sí, lo que pasa es que nosotros somos un festival y lo que hacemos es invitar al público a las actividades paralelas, que no son paralelas, puesto que hay conciertos también y hay música siempre. Entonces, no son tan paralelas. Por ejemplo, este año… Mmm. Empezamos el viernes con una presentación de un libro que trata precisamente de la persona que más contribuyó al esplendor de Aranjuez: Farinelli, al servicio de los reyes. Él vino con Felipe V de Borbón y desarrolló un proyecto musical enorme en Aranjuez, Madrid y en España, pero en Aranjuez especialmente. Presentamos este libro, que se titula «El expediente de Calatrava», que es el expediente por el cual se le hizo a Farinelli de la Orden de Calatrava, es decir, formar parte de la aristocracia española. Cuando hay libros y discos especiales, lo hacemos. Luego también tenemos una colección discográfica que hicimos, que con la crisis del disco, la hemos dejado un poquito, pero editamos 11 discos con mucha documentación sobre precisamente estos temas musicales relacionados con Aranjuez: los encargos de los reyes, o música que se interpretó allí, o de compositores que estuvieron siempre vinculados al tema de Aranjuez. Ahí publicábamos mucha documentación de grabados, de fotos, sobre estos temas.

Farinelli es el hilo conductor de la programación de este año del festival…

Javier: Sí, siempre tenemos en mente a Farinelli. Porque Farinelli, como te decía, ha generado una serie de proyectos en Aranjuez importantísimos. Era el encargado de todas las fiestas reales, él hacía mucha ópera en el Teatro del Buen Retiro, planificaba muchas óperas en los jardines de Aranjuez y luego contribuyó a realizar muchos de los encargos de los reyes; los materializaba él, lógicamente, y sugería muchos temas a los reyes. Entonces, siempre hacemos algo en el que Farinelli tiene algo que ver. Este año presentamos este libro, hablaremos mucho de él y vamos a interpretar música en la que, de alguna manera, él estaba presente.

De las actividades de la programación, ¿cuáles piensas que le gustan más al público?

Javier: La programación tiene varios espacios. Por una parte, tenemos el privilegio enorme, a través de la colaboración con Patrimonio Nacional, de poder programar en la capilla de palacio, que es una capilla de este tiempo, una capilla barroca. La verdad es que ahí al público le gusta muchísimo escuchar los conciertos. Es una capilla pequeña, caben 200 personas, se está muy cerca de los músicos, se oye muy bien y tiene la ventaja de eso, de estar muy cerca. El público que está en la primera fila está sobre los músicos, o sea, está a 1 m de los músicos. Nosotros también hacemos una cosa un poco particular desde hace ya muchísimos años: tratamos de organizar siempre antes del concierto un encuentro con los músicos, de tal manera que, a través de algún especialista —este año son Juan Ángel Vela de Campo, ni más ni menos, y un musicólogo ligado a la Complutense—, se reparten los conciertos y lo que hacemos es un encuentro con los músicos y estos especialistas, que van charlando sobre diferentes temas y tratamos de contextualizar la música que vamos a escuchar. Entonces, esto también es una cosa que ayuda a disfrutar muchísimo de los conciertos y gusta muchísimo al público.

Los paseos musicales por los jardines gustan muchísimo. Formamos grupos pequeños de 50 personas y podemos llegar hasta 300, que es lo máximo para que se pueda escuchar la música y las explicaciones. Los guías se reparten por el jardín y van contando muchas curiosidades, porque en estos jardines reales está todo documentado. Sabemos quién plantó los árboles, de dónde vinieron, porque fue un jardín de aclimatación de plantas de América. Entonces, hay árboles muy curiosos que han venido de América y está todo documentado: cómo vinieron, quién los plantó, qué desarrollo han tenido y la propia historia del árbol. A la gente le interesa mucho, e incluso cuando vienen con niños, los guías siempre cuentan anécdotas que a los niños les hacen mucha gracia y les interesan. Por ejemplo, hay un pájaro al que le gusta mucho un fruto del árbol, pero como es redondo, no lo puede picar bien, entonces, lo coge, lo pone en las estrías del árbol, lo aprieta y ahí ya lo puede picar y comer. Cuentan muchas anécdotas y cosas de botánica, de historia, de los arquitectos que lo diseñaron, los jardineros que trabajaron en él, los encargos de los reyes… Curiosidades. Es una historia muy bonita. Y luego vamos con los músicos. En cada espacio singular del jardín hacemos un pequeño concierto con todo el mundo sentado, todo el mundo tranquilo. Y luego seguimos el paseo caminando por el jardín, que es muy agradable. Caminar por esos jardines es muy agradable. Yo creo que eso es lo que más gusta.

En el festival, claro, cada año hay músicos que interpretan, que explican las actividades y demás… ¿Os cuesta contactar con esos músicos o ya va todo rodado de una edición a otra?

Javier: Como te decía, el panorama musical es lo que más ha cambiado en todo este tiempo. Te comentaba que al inicio del festival no había muchos músicos que se dedicaran a este estilo de música, pero ahora el panorama ha cambiado completamente desde hace ya varios años y tenemos la maravilla de que hay generaciones de músicos buenísimos que han podido formarse aquí en España. Antes no se podía estudiar esta especialidad de la música, entonces tenía que ser gente que de alguna manera se lo buscaba todo. Ahora hay muchas becas, escuelas, conservatorios y universidades donde se puede estudiar. También ha crecido mucho en Europa el poder estudiar estos repertorios medievales, del Renacimiento y barrocos. Tenemos varias generaciones ya de músicos de muchísimo nivel, españoles, nada que envidiar a ningún músico extranjero. Esto se ha normalizado muchísimo. Y la verdad es que ahora el problema es al contrario: tener que elegir y dejar fuera del festival tantos buenos proyectos en el tintero. Ese es el problema ahora. Nos da mucha pena dejar muchos proyectos en el tintero, pero no podemos hacer más que siete u ocho conciertos.

Tenéis que inaugurar una edición de invierno….

Javier: Pues habría que hacerlo, poco a poco. El festival lo hemos hecho muchísimos años, hasta la pandemia, en mayo, que es la época en que los reyes estaban en Aranjuez, en esta gira que hacían en diferentes épocas del año, que vivían en diferentes palacios de España. Y lo hacíamos en mayo, que era cuando ellos estaban, y prolongaban un poco a veces la temporada hasta el verano.
Ahora lo hacemos en otoño, que también es una época maravillosa, porque la otoñada de esos jardines y, en general, de Aranjuez, es espectacular. O sea, es algo que merece la pena ver y visitar. Es de una belleza enorme. No hace el calor que hace en verano, el clima también ha cambiado, y mayo y junio son de temperaturas tremendas. Entonces, ahora, en octubre, tenemos el atractivo enorme de lo que es el otoño, tan bonito, y utilizamos espacios interiores, hacemos menos paseos. Y un día terminaremos haciendo el festival de invierno (entre risas).

Farinelli MIBM Giaquinto

No solamente aparece Farinelli en la programación: Vivaldi, Handel, Corelli y otros. ¿Cómo dialogan entre sí los repertorios y compositores distintos?

Javier: Pues este año el festival lo hemos titulado —siempre le ponemos un subtítulo al Festival de Música Antigua de Aranjuez— y este año lo hemos titulado «Los grandes del Barroco se dan cita en Aranjuez». Claro, son los músicos que tú has comentado: Handel, Corelli, Bach. Y la verdad, lo que tratamos de mostrar es precisamente, dentro de esta unidad del Barroco europeo, explorar toda esa diversidad que hay en la música. Hay ópera, música de cámara, música para instrumentos solos. El primero, de Lina Tur Bonet, el domingo día 4, es un concierto dedicado a la música de Johann Sebastian Bach, lo que compuso para violín solo. Entonces, tratamos de explorar toda esta diversidad, desde la ópera a un instrumento solo que se produjo en esta época. En este caso, además, es música internacional, de muchos países. Y vemos todo ese fenómeno interesante de esta unidad europea que no viene de ahora, sino que artísticamente viene de siempre. La Edad Media europea tiene mucha diversidad, muchas diferencias; el Renacimiento igual y el Barroco igual. Muchas diferencias entre los países, pero es unitario, es Europa, con correspondencia en todas las épocas. Y tratamos de hacer esa exploración de la diversidad musical del Barroco, que es enorme, infinita, diría yo, más que eterna.

Colaboráis con Festclásica entre otros ¿Cómo es la relación con ellos?

Javier: Pues Festclásica es la Asociación de Festivales de Música Clásica de España, y Aranjuez es un festival que está desde la fundación de la asociación. Desarrollamos un proyecto en común que son los Premios Festclásica, y el premio consiste en que los dos grupos que se seleccionan giren por los festivales, porque normalmente son grupos no demasiado conocidos. Además, son proyectos únicos que preparan para la asociación y lo que les ofrecemos es darse a conocer en los festivales españoles. Y lo que tratan estos grupos es de dar a conocer la música, los proyectos de los músicos españoles y dar a conocer a los músicos. Entonces, este año tenemos dos proyectos, y los dos premiados están en el festival. El domingo 25 de octubre, en el Concierto de San Isidro en la Bodega de Carlos III, está KamBrass, un quinteto de viento de gente joven. Es francamente interesante lo que hacen y, además, es una música muy especial, porque tiene un recorrido enorme: van a interpretar música desde Juan del Encina hasta Manuel de Falla. En estos conciertos y en los jardines, abrimos un poco la mano a poder salirnos del periodo barroco. Del periodo barroco, de lo que se considera música antigua. Porque lo permite el tema del jardín y conmemoramos algo que era un paseo con música. Entonces, nos permitimos interpretar otras músicas. Concretamente, este grupo es maravilloso. Hace música arreglada para quinteto de viento de esta época, muy bonita, a veces muy conocida, que va desde Juan del Encina hasta Manuel de Falla. Incluso creo que hay alguna cosa contemporánea.

OBS Vidas paralelas © Sonia Ferrer

¿Qué futuro imagino para el festival?

Javier: Yo creo que el festival es una plataforma fantástica para dar a conocer una ciudad con un esplendor enorme y que es muy visitada. Ahora tiene mucho turismo, pero cuando tú vas a Aranjuez en un día, haces un paseo, ves las cosas, comes, pero el festival ofrece algo especial, que es explicar todo esto. Es decir, de alguna manera, contextualizar todo esto. Cuando paseamos por los jardines, contamos los jardines, vemos los árboles, los disfrutamos, nos explican la botánica y nos explican lo que comentábamos antes: los jardineros, los arquitectos. Siempre al servicio de la Corona española han trabajado los mejores profesionales europeos. Entonces, hay partes del jardín que son jardines más franceses, hay partes que son jardines más ingleses, dependiendo de las épocas. Yo creo que esto es algo que no se agota, ni muchísimo menos, y es una plataforma de conocimiento, además de disfrute de la música, de conocimiento de la historia de España a través de un lugar tan importante como Aranjuez. Y, sobre todo, es un descubrimiento de la música española.

Aunque este año la música es muy internacional, normalmente estrenamos muchísimas, muchísimas músicas que no son conocidas, que están en los archivos. Encargamos esa búsqueda a musicólogos, a músicos, nos traen muchos proyectos que tienen que ver con eso. Entonces, como te decía, esa música es infinita. Es decir, tenemos archivos para rato, como se dice, ¿no? Yo creo que el futuro puede ir por ahí. Además, ahora Irene Estrella, que está llevando parte del festival, aporta también una cosa muy importante, que es buscar al público joven. Desarrolla un programa en el cual busca mucho al público joven que no conoce la música clásica, que no tiene contacto con ella o no la ha escuchado habitualmente. Se dirigen a ellos de una manera especial, les ofrecen actividades especiales y estamos viendo que eso tiene resultados. La gente joven que viene nos dice que realmente descubre una actividad fantástica. Nos han pasado cosas muy curiosas, como que ha venido público joven y luego ha vuelto con sus padres. Ha invitado a sus padres a venir a estos conciertos y a estas actividades y disfrutan en familia. Es muy curioso.

Para finalizar, Javier, ¿qué nos podéis adelantar de vuestros próximos proyectos?

Javier: Ahora estamos muy centrados en esta edición que comienza ya, pero el año que viene se celebra, ni más ni menos, que el aniversario de Felipe II. Tiene una vinculación con Aranjuez porque construyó el primer palacio allí. Carlos V y los Reyes Católicos, su padre y bisabuelos, comenzaron a mover esta idea de construir un palacio. Finalmente, Felipe II fue quien lo hizo y marcó la historia de ese palacio. Felipe II tiene un jardín, el Jardín del Rey, perdona. Es un jardín en el que se dice que actuaba mucho; lo cuidaba mucho, era muy aficionado. Tenía una farmacia importante y muchos asesores, especialmente el doctor Laguna, que fue su médico y le orientaba mucho hacia las plantas medicinales. Hay mucho que contar sobre Felipe II y Aranjuez, y vamos a intentar aunar la música y la historia.

<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Festival de Música Antigua de Aranjuez» por vuestro tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de esta trigésimo tercera edición y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>