<<Entrevistamos a la banda vasca Marban, tras la publicación de su último álbum y EP con colaboraciones «Mármol». Marban son Guillermo Marban (guitarra y voz), Álex Briegas (guitarras), Miguel Flores (bajista), Álvaro Martínez (sintetizadores) y Javier Heppe (batería). Todo surge en el 2014 cuando Guillermo comienza a componer su primer disco en solitario, pero no será hasta el 2017 cuando por fin surja Marban con el EP “Leviatán”. En febrero del 2020 llega su segundo EP, “Magna Magnolia”, con un sonido más oscuro y letras cargadas de enfado. Finalmente, en abril de 2024, combinan la narrativa de la Época Clásica con el disgusto social en su primer LP: “Mármol”. A lo largo de este disco conceptual Marban abordan la nostalgia y el dolor con símbolos como la Daga, la Serpiente, el Templo, la Estatua…>>
¿Quiénes sois Marban para quien no conozca vuestro proyecto?
Guillermo: Pues en Marban somos cinco amigos de Getxo, que llevamos tocando pues casi 10 años juntos. Somos Javier Heppe a la batería, Álvaro Martínez a los sintes y bueno, él también empezó tocando el violín en el grupo Álex Briegas a la guitarra, Miguel Flores al bajo y yo soy Guillermo, que canto y toco la guitarra. Entonces, somos un grupo que la verdad es que al principio la música nos ha unido y ha sido lo que nos ha hecho ser amigos porque éramos de distintos colegios, nos hemos ido juntando por amigos en común, tú tocas, yo también, oye, vamos a quedar y al final pues hemos hecho migas y bueno, eso somos nosotros. Somos un grupo de 5 amigos que algunos ya estamos en la treintena.
¿Entiendo que sois de la misma ciudad de Getxo?
Guillermo: Sí, sí, somos como de Getxo, sí, o sea, como de Uribe Costa, yo he vivido cerca de Getxo, luego he vivido en Getxo, Álex ha vivido, bueno, de la zona. No somos exactamente de Getxo, pero solemos decir que somos de Getxo, porque es lo más fácil.
Comenzáis publicando “Leviatán” en 2017 vuestro primer EP, ¿qué recuerdos tenéis de esos inicios?
Guillermo: Pues unos recuerdos muy bonitos, porque todo era ingenuidad y todo hacer las cosas un poco, bueno yo suelo tender como a hacer de menos siempre lo que hacemos hace años. Para nosotros en Leviatán ya lo recordamos como de risas, ¿sabes? Joder, qué horror, ¿cómo pudimos hacer esto? ¿Qué sentido tenía? Bueno, entiendo que fue una parte un poco del aprendizaje, pero que tengo recuerdos, pues, bonitos porque éramos más jóvenes, íbamos como aprendiendo a hacer las cosas, a descubrirnos a nosotros en el local. Es verdad, que fue el primer trabajo que hicimos como la banda al completo y como la banda actual. Pero bueno, ya te digo, recuerdos un poco con una mezcla de vergüenza y como morriña, pero sobre todo vergüencilla. Joder, espero que nadie escuche esto. Y muchas veces comentamos, joder, si quitamos “Leviatán”, del perfil, que es horrible, siempre estamos como con esa discusión.
Ahora en 2024, habéis publicado “Mármol”, vuestro primer disco, ¿desde cuándo lleváis componiendo y escribiendo esta nueva etapa?
Guillermo: Pues “Mármol” lo compuse en 2020. Lo que ocurre es que tuvimos una época un poco mala porque estuvimos un par de años intentando sacar un EP titulado «Magna Moralia» y al final lo sacamos justo en febrero de 2020, justo vino la pandemia. Por eso nos desanimó un poco, ya que íbamos como planeando mucho ese lanzamiento y al final resultó para nada, por el tema de la pandemia. Por tanto, yo me encerré en casa y, pues, Mármol lo compuse en unos meses, en 2020, o sea, a toda marcha, pero coincidió también en una época en la que estábamos un poco desmotivados. Además, Javi, el batería se cambió de curro y no podíamos verle porque empezó a trabajar en hostelería y era incompatible con nosotros. Aun así, ya te digo, tuvimos un año, año y medio tonto de no hacer nada y recuerdo, pues, pasarlo mal y recuerdo como una época un poco oscura, de desmotivación, pero se hizo en 2020.
¿Qué nos queréis contar con el álbum? ¿Cuál es ese hilo conductor?
Guillermo: Sí, a ver, el mensaje de Mármol, yo siempre suelo decir que es una especie de diario que cuenta una versión muy concreta del mundo, de cómo somos nosotros, de cómo vivimos las cosas. No obstante, es una especie de diario que cuenta un poco nuestras vivencias o al menos yo cómo vivo ciertas cosas o ciertas cosas que me han pasado o que me pasan. Y después, lógicamente siempre, desde que hemos empezado, pues, hemos tenido como una obsesión por desarrollar como un lenguaje muy propio nuestro, o sea, que la gente se identificara. De decir: “Oye, estos tíos son este grupo porque se notan sus letras, que escriben de una manera muy concreta, o sea, siempre hemos querido como contar las cosas de una manera muy personal”.
Sin embargo, más allá de ese lenguaje, que yo pienso que es un lenguaje que se basa un poco en época clásica, en filo, en motivos góticos, barrocos, más allá de lo estético y de la forma, yo creo que el objeto del disco es contar la historia. De alguien que busca ser puro, que busca ser bueno en todo, o sea, que quiere ser buen amigo, buen hijo, buen padre, buen novio, buen marido. Entonces, cuenta un poco esa evolución y esos golpes que se da el protagonista hasta darse de bruces con la realidad y darse cuenta de que, bueno, de que no todo son blancos ni negros, que todo es gris.
En Mármol hacéis una búsqueda y consuelo sobre uno mismo, ¿cómo ha sido el proceso de introspección a lo adentro?
Guillermo: Pues, joder, no hubo un proceso de introspección como tal. Quizá, entiendo que ese proceso de introspección, me imagino que lo tenemos todos y de manera inconsciente lo hacemos. Yo creo que lo hago, tú también; yo supongo que lo haces, pero no, cuando yo me paré a escribir, yo no tenía una misión concreta de «voy a hacer este disco». O sea, yo empecé a hacer canciones y luego yo todo esto que te cuento, y el hilo conductor y lo que es «Mármol», pero es algo que lo desarrollé mucho después cuando ya hice el puzle con las canciones. Aun así, me di cuenta de lo que yo quería decir en las letras, pero en ese momento yo no tenía ningún tipo de misión ni pensaba haber hecho ningún ejercicio de introspección, ¿sabes lo que te digo? No había ningún proceso; fue después como colocar las piezas y hostias; yo esto es lo que decía, no sabía.
¿Qué sensaciones tenéis del disco? Porque claro, escrito desde esa época y con todo lo que le ha pasado, y ahora hacéis un EP con grandes colaboraciones, ¿cuáles son vuestras sensaciones?
Guillermo: Pues la primera sensación era satisfacción, porque llevábamos a empezar a sacar el proyecto hacia adelante mucho tiempo y no podíamos como volver a hacerlo de nuevo el disco. Entonces, lo primero, cuando hicimos el disco, nos sentíamos muy felices y orgullosos de sacarlo. Siempre hemos creído que era un disco majo; yo creo que estábamos todos muy convencidos con el disco y pienso que luego con el tiempo decíamos, joder, es un discazo, está de puta madre. Pero lo que más nos gustaba era como el haber por fin aterrizado, el haber conseguido superar el bache ese de no saber si lo dejábamos o no y, al final, joder, pues hacer algo todos juntos fue como algo muy satisfactorio. Después, ya con el tiempo, lógicamente, nos vamos dando cuenta un poco de defectos que tiene el disco o de qué cosas no haríamos, o cosas que, bueno, pues va sacando puntilla todo, pero en general las sensaciones son positivas, y el motivo de las colaboraciones, pues era un poco hacer este cambio. Al final, nosotros cuando sacamos el disco no habíamos fichado por Subterfuge y bueno, pues fue una pena porque al final, cuando tienes el disco, si te apoya un sello detrás, pues siempre tienes más empuje. Por tanto, lo que buscábamos era revisitar el disco o por lo menos tener una excusa para que la gente fuera a escuchar al disco y que nos encantan las colaboraciones.
Cómo tener una larga vida al disco…
Guillermo: Y después, es una cosa que quizá solemos comentar, que las colaboraciones son una cosa orgánica, pues no lo sabemos, o sea, lógicamente nosotros somos súper fans de la gente con la que hemos hecho las colaboraciones. Pero bueno, es una mezcla de que nos apetece hacerlo, porque para nosotros que cante con nosotros Ana o Ricardo o Víctor es la leche, porque hemos sido fans toda la vida. Y, de alguna manera, también el mercado como que nos obliga un poco a eso porque, si te quieres buscar un hueco, o saltas con alguien de la mano o, si no, es como muy difícil. Entonces, es como se mezcla ahí un poco lo que nos gusta, pero también un poco lo que nos conviene.
¿Y a quién homenajeáis?
Guillermo: Pues a todo el mundo que queremos, homenajeamos a nuestros padres, a nuestras parejas, a nuestros abuelos, a la gente que creemos y que ha fallecido. A la tierra, a los amigos, bueno, un poquito a todo lo que nos rodea, también a todos los elementos culturales sociales que nos rodean, al pueblito de mi novia, a Bilbao, un poco a todo lo que nos rodea.
Por otro lado, es un disco con mucha simbología: Daga, Serpiente, Templo, ¿cómo ha sido ese encuentro con la simbología? ¿Y con qué objeto te identificas más?
Guillermo: Pues no lo sé, yo no sé si te decía antes, pero a mí siempre me ha gustado mucho la historia y la cultura mediterránea. Por lo que yo siempre he querido desarrollar un lenguaje, pero basado en esos elementos, en esa cultura con la que me he identificado desde pequeño. Cuando me iba a dormir de pequeño y cerraba los ojos y pensaba en cosas que me apetecía pensar para dormir, pues siempre imaginaba lo típico, lo que piensa un niño, aventuras por el Mediterráneo como Jasón y los argonautas o Ulises; entonces de ahí nace un poco esa relación con esa simbología, llamémoslo mediterránea. Sin embargo, no sé con qué símbolo me identifico más, probablemente con la daga porque soy bastante machacón conmigo mismo, soy bastante autocrítico y siempre con la mano en la frente y lamentándome todo el rato.
Además, en Euskadi también hay mucha mitología…
Guillermo: Sí es cierto, pero no soy muy estudioso de la mitología vasca; no he sido tan… Siempre me ha interesado más la historia de España, pero en conjunto un poco me interesa la historia vasca. Pero como entendiéndola siempre en un contexto más nacional.
Como feedback, me han gustado “Estatua”, “Serpiente”, “La Niña Rota”, “Una Daga”, aunque Catafalco.
Guillermo: Muchas gracias, Rubén, son muy bonitas. Para mí, mi favorita es serpiente, pero cada uno tenemos la nuestra; las que has dicho son muy bonitas, pero es que depende a quién preguntes. Te agradezco.
Hablando de esas colaboraciones, ¿qué han supuesto para vosotros esas colaboraciones? Aunque ya lo hemos estado comentando un poquito, pero ¿qué aprendizaje te llevas de esas colaboraciones?
Guillermo: Pues ha supuesto un orgullo inmenso porque son gente, sobre todo La Bien Querida, McEnroe y Rufus T. Firefly, son grupos que hemos admirado desde que escuchamos música. Por lo que es un orgullo terrible para mí; ellos son como los Beatles, son la hostia, pero para mí es mucho más la hostia McEnroe o Rufus T. Sin embargo, nosotros nunca nos hubiéramos imaginado hace años cuando escuchábamos el 9 de Rufus T, «Estos tíos van a cantar con nosotros dentro de 8 años», no nos hubiéramos imaginado eso, es una pasada. Aunque estamos superfelices, yo creo que todavía no nos lo creemos, no lo hemos procesado; yo creo que no lo hemos celebrado todavía como es debido, pero es un motivo de orgullo inmenso y nos encanta que ellos aceptaran y que nos den las gracias por invitarles. Para mí es la leche que nos digan: «Gracias a vosotros por invitarnos a colaborar»; para nosotros es la hostia.
Para próximas colaboraciones, ¿con quién o quiénes os gustaría contar que se os haya quedado en el tintero?
Guillermo: Pues a ver, a mí me encantaría colaborar con King Krule, pero es una ridiculez lo que te digo; yo soy muy fan de King Krule y lógicamente de The Strokes o los Arctic Monkeys, pero es una cosa pedir por pedir y otra llegar a hacerlo.
Por tocar los estilos, ¿en qué estilos estáis y dónde os encontráis más cómodos?
Guillermo: Pues no hacemos un ejercicio de estilos. Porque al final los estilos, el rock para mí es todo, como no te sé decir. Al final, las líneas entre un género y otro son muy difusas; no tenemos un género con el que estemos cómodos exactamente. Yo pienso que depende de la época. Es verdad que yo creo que solemos disfrutar mucho de tocar canciones como “La Niña Rota”; hay mucho cambio de dinámica, no hay una estructura clara, de repente hacemos cambios de tono, cambios de velocidades. En «La Niña Rota», es algo que nos divierte mucho. Pero en general las canciones fácilmente una vez como “Estatua”, o como una “Daga”, en realidad luego con el tiempo, si eres capaz de darle una vuelta y de jugar con las intensidades, también son divertidas, no lo sé, estamos a gusto si hacemos lo que queremos hacer, nos da igual si nos sale de dentro.
Por tocar la parte creativa, ¿cómo ha sido el diseño de ambas portadas? ¿Y qué tal la grabación de los videoclips?
Guillermo: Pues, joder, las portadas son una cosa que siempre nos cuesta mucho porque tienes que elegir una imagen que te defina. No obstante, generalmente nos solemos volver locos y, en realidad, yo creo que no es tan importante o no merece la pena tanto comerse el coco. Por tanto, al ser el primer trabajo que hacemos, pero yo creo que sí era el primer disco como tal que hacíamos juntos, entonces nos pareció buena idea como hacer una sesión de fotos y que la portada fuera como un retrato nuestro, pero como un toque, así como de Caravaggio y esta gente, como de la pintura barroca. Entonces, nos hicieron las fotos unos amigos guipuzcoanos que se llaman Pletina Films y luego toda la parte del arte la hace nuestro amigo Gabriel Pedrosa, que es artista y músico, vive en Berlín, entonces toda la parte de arte y de tipografías y de portadas de dibujos la suele hacer él.
No obstante, siempre solemos apoyarnos mucho en Gabriel, que, por otro lado, yo creo que es la persona que más ha influido en el disco a nivel musical, porque Gabriel también es músico; yo creo que es la persona, tanto líricamente como musicalmente; es un amigo mío que me ha inspirado siempre mucho. En cuanto a los videoclips, no hemos hecho muchos; en realidad, los vídeos que hay en YouTube los he hecho yo con el móvil, los he montado yo, menos el de Catafalco, que nos lo hizo un chaval majísimo, John. Ese videoclip lo hicimos una mañana con él y el tío es una máquina; yo pienso que ha dejado de hacer vídeos. Hablé con él para hacer otro y lo había dejado, pero fue divertido. Lo que pasa es que cuesta porque nosotros somos músicos, no somos actores. Me ves a mí ahí bailando y haciendo el lelo y te descojonas, pero es divertido.
Si os tuvierais que identificar con tres temas vuestros, ¿cuáles serían y por qué?
Guillermo: Yo supongo que tres que nos identifiquen a todos y con el que estemos todos como a una; yo creo que diríamos: “Ojalá mueran sus brazos”, “Estatua” y yo creo que Serpiente no porque Serpiente es una cosa que siempre digo yo y estos me vacilan Serpiente no, Serpiente no entonces la tercera ¿cuál podría ser? la tercera quizá “Tu novio a la muerte”.
Yo supongo que “Ojalá mueran sus brazos”, porque tiene, como tiene mucha rabia y tiene mucha vehemencia; yo opino que es algo que nos caracteriza bastante esa vehemencia y decir las cosas de una manera muy fuerte. “Estatua”, yo pienso que es porque es una canción muy sensiblera y yo pienso que muestra un lado más íntimo nuestro y yo creo que siempre solemos comentar qué canción más bonita, que suele pasar desapercibida, pero que “Estatua” es la hostia y siempre lo decimos. Y la tercera sería, pues, “Tu novio a la muerte”, porque es una canción que es un poco lo que éramos antes nosotros, que es una canción muy directa, muy cañera, corta, como muy directa al pecho, pero vamos, me preguntas mañana, igual te digo otras.
¿Qué nos estáis preparando para los directos?
Guillermo: Pues somos pocos teatreros, entonces yo ya dejé de tirarme al suelo en los escenarios, o sea que cuando tocamos, estamos tocando el mármol al completo y, bueno, pues solemos contar un poco lo que te estoy contando yo a ti; pues lo suelo contar entre canción y canción. Y bueno, en el local, pues ya hemos empezado a trabajar en el siguiente disco, que va a ser un disco mejor, con un lenguaje quizá más sencillo o costumbrista, y yo pienso que va a estar centrado en la memoria o en memorias nuestras sobre nuestra familia y sobre nuestro Bilbao. Así que, bueno, estamos ya trabajando en ello y no sé si en otoño, si damos algún concierto, igual podemos tocar alguna nueva; entonces, si podemos, meteremos alguna canción nueva seguro.
Por último, Guillermo, ¿qué nos puedes adelantar de vuestros próximos proyectos?
Guillermo: Bueno, al final nosotros trabajamos en nuestros trabajos en el día a día y al final el día a día, pues nos lo come el trabajo. Entonces, es muy difícil competir con los músicos; con los músicos profesionales es difícil competir en ritmo y en velocidades. Aunque no nos ponemos mucha presión, queremos hacer un segundo disco, pero bueno, vamos trabajando en ello. No obstante, va a ser un disco, yo pienso que musicalmente una progresión de Mármol; va a ser distinto, pero viene del mismo sitio, pero lógicamente yo creo que cada día somos mejores músicos, entonces yo creo que se verá eso reflejado y con las letras quizá más sencillas o quizá menos simbólicas, va a haber menos simbología, yo pienso, pero bueno, no sé cuánto tardaremos, no sé si un año o dos años.
<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Marban» por vuestro tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de este nuevo álbum «Mármol» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>
