Inés Fonseca: «No soy una fábrica de canciones y soy muy activista de no tratar las canciones como un bien de gran consumo»

<<Entrevistamos a la artista portuguesa afincada Inés Fonseca por la publicación de su último single «Ojito Derecho». Inés Fonseca es una cantautora portuguesa afincada en Madrid cuya identidad artística nace del encuentro entre sus raíces portuguesas y la influencia española y americana. Cantante y multi-instrumentista, cuenta con formación clásica en violín, piano y guitarra y comenzó a trabajar en el ámbito musical desde los cuatro años, desarrollando desde muy joven una relación estrecha con la composición, el escenario y diferentes lenguajes musicales. Su propuesta bebe del folk, la canción de autor, el jazz, el neo-soul y el pop contemporáneo, con un repertorio que transita entre el portugués, el castellano y el inglés. «Ojito Derecho» es un nuevo adelanto de ‘AURA‘, el proyecto con el que la artista continúa desarrollando un universo musical propio entre España y Portugal y en el que conviven canciones en español y portugués. La nueva canción, que estará disponible en todas las plataformas digitales, llega después de ‘Amanecía en Medellín’ y ‘Céu de Safiras’, consolidando una etapa marcada por la exploración de distintas formas de entender el amor, la intimidad y los vínculos.>>

¿Quién es Inés para quien no conozca tu proyecto?

Inés: Pues yo soy una chica portuguesa que vive en Madrid. Llevo toda la vida haciendo música; crecí con padres músicos, creo que empecé a hablar y a cantar a la vez, diría. Y he estado toda la vida tocando la guitarra, estudiando música clásica, empecé a componer mis temas y la vida me ha traído aquí a Madrid, aunque sea del país vecino. Y aquí seguí conociendo gente maravillosa que también me ha ido llevando mi música y mi carrera artística hacia el lugar donde estoy hoy, con estos temas y todo esto que hemos lanzado ya.

Comenzaste publicando tu primer EP “Del cielo al subsuelo”, ¿Qué recuerdos guardas de aquellos inicios?

Inés: Guardo primero la ilusión del primer trabajo propio. Porque yo llevaba desde los cuatro años en estudios, porque siempre grabé de todo, de dibujos animados, pero cuando te metes en un estudio a desarrollar tu propio proyecto es una sensación mucho más grande en el pecho y también más bonita. Y entonces siempre estaré agradecida a ese EP por haber sido mi primera evidencia de mi proyecto personal, y también recuerdo que fue la primera vez que sentí, y es un poco lo que guardo, esa sensación del último día de estudio, de ¡por fin lo hemos terminado!, pero ahora que lo hemos terminado, ¿qué hago con mi vida emocionalmente? Y esa sensación la guardo un montón, y luego me dio muchas alegrías, muchas canciones, muchos mensajes bonitos. La verdad es que fue mi primera flor desabrochada del proyecto, y siempre le guardaré un cariño enorme.

«El Sueño» de Inés Fonseca

En tu trabajo con los temas que has ido publicando, te han dado el premio Talento Latino 2026, ¿qué sientes al respecto?
¿Cómo lo llevas?

Inés: Pues bonito, porque «Amanecía en Medellín» es una canción muy especial para mí por muchas razones: la hice para dos amigos que se casaban, fue la primera que enseñé a Emilio Mercader y la que hizo que él quisiera producir mi trabajo. Fue esa canción. Entonces, es como una celebración de una canción que ya era muy especial. Y luego, como todos los premios y todos los fracasos, hay que cogerlos con pinzas, no creérselos demasiado, pero celebrarlos también y llorar cuando toca. Entonces, fue un momento bonito para nosotros, para celebrar y para motivarnos a seguir también, que este camino está tan lleno de piedras que se agradece.

Recientemente has publicado «Ojito derecho», «Céu de Safiras» y «Amanecía en Medellín». ¿Desde cuándo llevas componiendo estos trabajos, estos temas?

Inés: Hay un poco de todo ahí, porque «Amanecía en Medellín» tendrá ya cuatro años, «Céu de Safiras» tiene a lo mejor seis meses, «Ojito derecho» a lo mejor tres. La verdad es que no compuse este EP que estoy haciendo con la finalidad de hacer un EP, sino que, cuando ya enseñé esa canción a Emilio Mercader y decidimos que íbamos a trabajar, nos encerramos un día entero en el estudio tocando todas mis canciones y eligiendo las que nos parecían dignas de llevar a este trabajo. Y por eso hay un poco de todo en cuanto a fechas, pero están las que hemos sentido que eran las que tenían que estar.

¿Qué nos quieres transmitir con estos temas?

Inés: Bueno, yo creo que son temas a diferencia de mi primer EP, donde sí había una línea narrativa muy clara, que eran las seis canciones de ascenso y caída del amor; aquí no hay una línea narrativa, digamos, de fases ni de momentos ni de conceptos, pero sí que todas las canciones de una forma u otra hablan de formas distintas de sentir amor. Porque en «Amanecía en Medellín» es una celebración de ese amor superfuerte entre países, que de repente, «cuando me muera, volveré solo por verte otra vez». Es como un amor superbestia. Hasta «Ojito derecho», que es un amor mucho más tranquilo, cotidiano, de: «Oye, eres mi ser humano favorito». Luego, la otra en portugués, «Céu de Safiras», es mucho más un sueño donde nada de lo que pasa es posible, como muchos amores también. Entonces, creo que ese es un poco el hilo conductor, y quizás de eso va, ¿no?, de un amor en su sentido más libre y menos encorsetado como idea.

«Ojito Derecho» de Inés Fonseca

Hablas sobre la exploración de las distintas formas del amor, la intimidad y los vínculos, ¿cómo estás llevando este proceso en lo personal y en lo íntimo?

Inés: Pues, la verdad es que no creo que, hasta hoy, nunca haya compuesto una canción que no viniera desde un lugar de haber sentido algo de verdad por alguien, por algo. No soy una fábrica de canciones y soy muy activista de no tratar las canciones como un bien de gran consumo. Entonces, es verdad que cada canción que compongo y que luego trabajo en el estudio, y cuando negocias incluso la producción, por dónde vas a llevar su sonido o qué identidad va a tener, es todo un proceso emocional. Primero, porque es una especie de expiación. Algo bueno o malo que hayas sentido, cuando lo canalizas por ahí, siempre es maravilloso. Es un ejercicio de desapego también, porque una canción es algo que sale de ti y de repente hay un montón de gente trabajando en ella, opinando, y eso es un ejercicio de desapego muy interesante. Y luego es emocionante ese momento de vulnerabilidad, de cuando lo sacas al mundo. Confías en que has hecho el mejor trabajo que sabes, lo has currado, lo has hecho bonito, pero que guste o no guste, eso ya no depende de ti. Y eso también es una vulnerabilidad que te pone a flor de piel. El qué siente la gente, lo que te dice, lo que no te dice… es todo el rato un viaje, una montaña rusa, pero que vale cada segundo.

¿Cómo llevas el universo musical entre España y Portugal? Porque coges ritmos y estilos de ambos países…

Inés: Pienso lo mismo que de la vida y de la gastronomía, que tengo la gran suerte de poder beber de dos países que, mira, siendo vecinos tienen mucha diversidad, mucha riqueza, son muy heterogéneos. Y pienso que en la música me pasa un poco como en la vida: después de 15 años aquí, una cosa que me suelen decir, incluso Emilio, es que hay una cierta melancolía. Aunque haga canciones alegres, siempre hay un puntito en las armonías, en cómo conduzco las melodías, que creo que heredo de Portugal y de esa tantísima música de los años 50 que he escuchado de Estados Unidos, que es mi debilidad. Y luego también creo que mi forma de abordar la poesía, las letras, incluso a veces la forma de cantar, también ya bebe mucho de lo que he ido escuchando aquí. Creo que es maravilloso poder tener el privilegio de tener un pie en cada país, beber de distintos artistas, inspirarte. Es brutal. Yo considero que es una suerte enorme la que tengo.

¿En qué estilo te encuentras más cómoda y por dónde te gustaría seguir explorando? ¿Qué territorio te falta?

Inés: Como siempre, todas las canciones nacen en la intimidad de mi salón con mi piano o mi guitarra que tengo en casa. Todas nacen de un lugar muy íntimo, entonces es un formato, más que un estilo, en el que me siento muy cómoda, ¿no? Esa intimidad del tocar… Creo que tradicionalmente sentí que tenía una composición más fértil desde lugares más tristes o de pérdida, porque te generan algo más bestia por dentro y, por ende, más fértil. Y desde estos nuevos trabajos, «Amanecía en Medellín», «Ojito Derecho», estoy aprendiendo también a componer cuando estoy sintiendo cosas buenas, y es algo que quiero explorar más por ahí. Y esta sonoridad que hemos conseguido con este nuevo trabajo más hacia el soul pop, neo-soul, más hacia ese R&B, casi en el caso de «Ojito», sin lugar a dudas quiero explorarla, también porque cuando las tocamos en directo con la banda, disfruto lo que no está escrito. Entonces, yo creo que es por ahí.

«Amanecía en Medellín» de Inés Fonseca

Como mencionas que compones canciones tristes cuando estás en zonas tristes, ¿tienes algún ritual a la hora de componer o de salir al directo?

Inés: A la hora de componer, dejo un poco que la inspiración sea todo lo caprichosa que tenga que ser. A veces la provoco un poco y a lo mejor el típico día que digo: «Va, hoy me apetece un montón abrirme un cava y sentarme al piano y lo que salga, salió, y lo que no, muy bien también». Paso a veces mucho tiempo tocando sin dirección, y a veces de ahí sale algo, y si no, hay una sensación casi física que cuando llega tengo que obedecer; siento que tengo que obedecer, si no, se me va. Y creo que a la hora del directo, sí que tengo, diría que el único ritual que tengo es en el último minuto, dos minutos, momento de vértigo detrás de bambalinas, cuando baja la luz de la sala, es un poco mi diálogo interno. Tengo auténticas discusiones en mi cabeza para autorregular los nervios y, ya cuando tengo ese momento y tengo la discusión de «no, pero va, no va a pasar nada, sí, que no sé qué, que tú disfruta, tú confía, tal», cuando me hago todo el diálogo, salgo superentera y con cero nervios. Y creo que ese es mi ritual, diría. En esos dos minutos no puedo hablar con nadie, y no es por diva, es por auténtica discusión en mi cerebro. Y me ayuda mucho, o sea que no hay que cambiarlo.

¿Qué pinceladas nos puedes adelantar de Aura?

Inés: Pues te puedo decir que son seis canciones las que estamos trabajando, hay cuatro que ya hemos terminado, dos que están en el horno aún. Será un disco también completamente ibérico, tendrá tres canciones en español y tres en portugués, y eso me hace ilusión, porque hasta ahora lo he sacado todo un poco más separado, pero al final yo soy todo eso, entonces no tiene sentido separarlo. Y también te puedo decir que una de las canciones que vamos a grabar será un dueto con mi padrastro, que es un supercantautor en Portugal, se llama Carlos Alberto Moniz, y me hace mucha ilusión, no solo porque le quiero a rabiar, sino porque es de los cantautores y compositores que más admiro. Entonces, es un honor también, por mucho que sea mi padre de corazón, también me distancio un poco y digo: «Hala, que he acabado grabando con este hombre, ¡qué fuerte!». Y entonces esa también estará, y tengo muchas ganas de grabarla, de sacarla y de que ya sea de todo el mundo.

Desde ese distanciamiento fraternal, ¿admiras a alguien con quien quieras colaborar en un próximo tema, tanto de Portugal como de España?

Inés: Pues mira, de España, a lo mejor te sonará sorprendente, pero me fliparía un día hacer algo con Nach, con el rapero, porque me encanta todo lo que hace y creo que es un artista que dentro de su estilo es muy ecléctico, porque si te fijas, tiene cosas desde lo más underground hasta de repente un disco con Ara Malikian, un pianista, y me parece, si no es el mejor poeta de nuestra generación, se acerca. Para mí es mi hito, si algún día te cruzas con él, así lo dirás, pero te diría ese, me haría muy feliz.

«Por si vuelves esta Navida» de Inés Fonseca

Trabajas con Emilio Mercader en la producción, ¿cómo es trabajar con él?

Inés: Es increíble. Yo creo que lo que conseguí encontrar en él es la eterna búsqueda, ¿no? Cuando eres compositor y trabajas con distintos productores, hay gente muy buena con la que trabajas, pero es un equilibrio muy delicado encontrar a alguien que te entienda verdaderamente, que te lo potencie, que no te intente cambiar y, a la vez, te evolucione, porque si no, tampoco trabajas con un productor. Que te saque todo el rato de ahí, que te obligue a evolucionar. Y creo que Emilio es la persona, hasta hoy, que ha conseguido hacer eso de forma más entera y más equilibrada. A mí me está encantando. Tenemos gustos muy parecidos y es una persona tan excelente en lo que hace que eso también me gusta, porque me llama a todo momento a intentar ser mejor, a no relajarme nunca, y me encanta.

Siempre da ese frío en la tripa cuando pones tu canción en las manos de alguien.Luego, el momento en el que escuchas por primera vez su propuesta es brutal todo lo que pasas interiormente: «Uf, qué distinto…, ah, pero me gusta». Y yo creo que en todos los temas que estamos haciendo, los tres que ya conoces, en todos me parece que lo ha mejorado sin traicionarlos, y me encanta. Los escucho y siento cosas nuevas que no sentía al componer. Y eso me parece que es el trabajo del productor.Que, más que dejar su sello personal, intenta ayudarte a descubrir el tuyo. Y a sentir tú mismo cosas distintas. Y con Emilio, es todo lo que está bien en ese sentido. Y también es muy bueno saber que estás trabajando con uno de los mejores, para mí, el mejor. Entonces, también estar en tu mejor condición a mí me encanta, me obliga a ser mejor, y eso me gusta.

¿Cómo está siendo el diseño de las portadas de los singles y qué tal llevas grabar los videoclips?

Inés: Pues mira, para este trabajo trabajé con un fotógrafo que ya llevaba trabajando bastante tiempo, que se llama Ricardo Cuetel, y la novedad aquí fue que también empezamos a trabajar con un director creativo, que se llama Arian Tabatabai, que tenía un poco la visión. Y aquí pasa un poco como en la producción musical, ¿no? De sacarte un poco de la foto que a lo mejor tienes tú en tu cabeza, y es dejarte también confiar en la visión de otra persona, debatirla, claro, porque al final tú eres el producto, y eso es muy vulnerable. Pero a mí me encanta, veo las portadas que hemos hecho y las que vienen, y son como un abordaje distinto, se nota que hay alguien con una visión por detrás. A mí me está encantando el proceso, y era un salto que quería dar también, que ya había dado musicalmente, y creo que se merecía darlo también visualmente. Y estamos preparando algún videoclip que aún no saqué, pero lo estamos preparando y ya compartiremos cuando lo hagamos, pero desde luego la parte visual, las portadas, me está encantando trabajar con este fotógrafo y este director creativo para sacarme de lo mío sin traicionar el proyecto, que es la misma dificultad de siempre.

Si tuvieras que identificarte con tres temas del EP, ¿Cuáles serían y por qué?

Inés: Diría que «El Sueño». Creo que no puedo olvidar «El Sueño», que fue de mi primer EP, y es curioso porque es, creo, la más triste de todo el EP. Recuerdo que estábamos en el estudio con el productor, que se llama Fred, es portugués, y dándole vueltas a qué arreglo ponerle, y al final él dijo: «Creo que esta canción hay que dejarla desnuda, porque es una canción tan vulnerable que tiene mucho más sentido». Y acabó siendo la única canción del disco que solo fue a piano, que de hecho grabé en un piano antiguo de madera en una toma y eso fue lo que sacamos, porque era tan de verdad. Y de hecho, mira, cosas de la vida, fue la única canción mía hasta hoy que entró en «Novedades Viernes» de Spotify. Siempre pienso que alguien ese día estaba muy, muy, muy roto, afortunadamente para mí. No es que me alegre de eso. Entonces, creo que esa canción representa muy bien ese lado mío de sentarme al piano y expiar.

Luego también te diría, no sé si la has escuchado, la canción «Por si vuelves esta Navidad», que la compuse por una historia de familia muy guapa: mi padrastro tenía un amigo que no aparecía en todo el año y el 24 de diciembre siempre aparecía para cenar. Pero hace 30 años desapareció, no se sabe nada de él: si ha muerto, si vive… no se sabe nada. Y mi padrastro sigue poniendo un plato todos los años por si viene. Entonces, decidí componer una canción sobre eso, la saqué, la produje con un amigo que es pianista gallego, Luis Álvarez. Es una canción muy especial para mí, creo que me representa también musicalmente. Y luego creo que tengo que quedarme con «Amanecía en Medellín», porque es mi hijo pródigo de esta nueva entrega. Pero es muy difícil, es que es muy difícil elegir, es elegir cuál es tu hijo preferido, pero bueno, creo que si alguien me dijera, venga, tres canciones para entender tu trayectoria, quizás mandaría estas tres.

«Céu de safiras» de Inés Fonseca

¿Qué planteamiento tienes para la nueva puesta en escena? ¿Qué nos vamos a encontrar cuando vayamos a verte?

Inés: Pues mira, dependerá seguramente del formato que lleve el día que me vean. Pero normalmente, si hago un concierto como el que hice en Café Berlín y que haré en Lisboa en febrero del año que viene, es un concierto con toda la banda, donde se puede disfrutar de versiones más cercanas a lo que se escucha en Spotify. Pero luego también hago mucho el formato yo sola. Pero hay un formato que me encanta, que es muy especial para mí, que intento hacer siempre que puedo: soy yo con mi piano, mi guitarra y tres coristas, porque una de las cosas que más me gustan es armonizar, hacer armonías vocales. De hecho, tengo una canción en Spotify de Navidad, «I’ll Be Home for Christmas», que es toda a cappella. El juego que más me gusta es armonizar. Y tengo un formato que hago mucho, que ojalá lo veas un día en Zaragoza, y lo dejo caer: soy yo con las tres coristas, y es muy bonito. Y creo que es un formato que no está tan visto. Creo que en los tres se logra guardar esa intimidad, esa cercanía y ese lado muy emocional que tiene toda mi música. Se puede esperar eso de los tres formatos, pero claro, cuanto más íntimo, más intenso.

Para finalizar Inés, ¿Qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos?

Inés: Bueno, voy a seguir aquí terminando el EP con Emilio y grabando las canciones que faltan. También este mes y en noviembre voy a estar tocando en Lisboa y alrededor de Lisboa en algunos sitios. Quizás haga algo en Madrid hasta final de año, pero no estoy segura, aún no lo he cerrado. Así que, mira, voy publicando todo un poco lo que vaya cerrando, como buena artista independiente, voy aquí un poco a lo pulpo, buscando las cosas. Pero bueno, estoy enfocada sobre todo en que el EP salga bonito, que sigamos sacando cada canción con su hueco, con un material luego audiovisual que vaya a la altura. Voy a estar entregando todo eso. La siguiente ya saldrá el 1 de enero, y ya la escucharéis.

<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Inés Fonseca» por tu tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo single «Ojito Derecho» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>