<<Entrevistamos a la gijonesa Julia Sariego, tras la publicación de su nuevo single «Los Últimos Días». Julia Sariego es una cantante y compositora de voz luminosa, capaz de deslizarse del susurro aterciopelado al crescendo operístico. Su sólida raíz lírica se entrelaza con beats minimalistas y sintetizadores vaporosos, hilando un pop alternativo que abraza tanto el doo-wop como el pulso urbano actual. Su álbum debut Nadie nos acuna (2022) transformó la canción de cuna en un caleidoscopio onírico; luego llegaron los sencillos Mi corazón va a seguir latiendo, Salvaje y La cara B donde sus melodías se visten de texturas electrónicas y percusiones orgánicas, consolidando una propuesta que la prensa define como “el puente entre Bach y el reggaeton”. Recientemente, ha publicado “Los últimos días”, su nuevo single, una canción íntima y personal sobre el final silencioso de una relación. Lejos de una ruptura explosiva, el tema se centra en ese desgaste emocional que llega poco a poco, cuando la distancia crece, la conexión se enfría y todo empieza a sostenerse más por costumbre que por convicción.>>
¿Quién es Julia para quien no conozca tu proyecto?
Julia: Pues mira, Julia es una mujer que desde pequeña lo que más le ha gustado es la música en general y, sobre todo, cantar. Para mí, cantar era como mi juego favorito desde muy pequeña. Lo que pasa es que me daba mucha vergüenza enseñarlo a los demás. Tampoco era la típica niña de estar todo el rato queriendo cantar, lo llevaba más por dentro. Pero siempre tuve claro que quería dedicarme a la música. Entonces, cuando acabé el bachiller, ya estaba estudiando música en el conservatorio y decidí que mi carrera iba a ser la música. Y estudié clásico, y ha sido un recorrido largo y cambiante hasta hoy.
Comenzaste publicando « Nadie nos acuna », tu primer disco. ¿Qué recuerdos, qué sensaciones tienes de ese proyecto?
Julia: Pues mira, muy bonitos, la verdad, porque fue en un momento raro cuando yo empecé a componer, porque fue a mitad de la pandemia y era un momento raro para todos, pero para mí fue un momento muy fértil también, porque fue donde yo decidí empezar a componer. Yo tenía ya un llamado porque, claro, yo me dedicaba hasta ese entonces al clásico. Entonces, el clásico me gustaba, pero sí que notaba una limitación en cuanto a crear yo mi propia música, mis propios temas. Y entonces empecé a escribir ahí y tengo un recuerdo muy bonito, la verdad, de ese tiempo.
No creo que el clásico te limite en cuanto a estilo, pero no es lo mismo clásico que lírica, son dos facetas diferentes…
Julia: Sí. Claro, a lo lírico le estoy muy agradecida porque yo aprendí a nivel vocal muchísimo. O sea, yo hice un recorrido con mi voz que a día de hoy me ayuda muchísimo. También doy clases, soy profesora de canto y sigo aprendiendo, porque eso te hace estar muy activa, todavía conociendo cosas de la voz, nunca paras. Pero, al mismo tiempo, la carrera me dio unos conocimientos musicales a los que también estoy muy agradecida porque eso me hace poder componer también. Tengo unos conocimientos de armonía y de todo que me sirven mucho.
Recientemente has ido publicando «Los Últimos Días», «La paz», «La cara B», «Salvaje», «Mi corazón va a seguir latiendo» y «Hay un paraíso». ¿Desde cuándo estás escribiendo este nuevo material?
Julia: Pues empecé a escribirlo, en cuanto a letras, hace tiempo ya, un poco posterior a la pandemia, pero por ahí, por esos años, porque yo hay veces que las letras las tengo escritas de hace tiempo y luego, a lo mejor, viene después la música. O a veces va un poco a la par, pero normalmente suele ser primero la letra. Y eso fue un proyecto posterior ya al disco y son proyectos muy diferentes, porque el primer disco es un disco que tiene como concepto las nanas. Es un proyecto que es una manera de romper con la idea que uno tiene de nana, que, para empezar, no tiene que ser para niños necesariamente. Y esto surge a raíz de un poema de Gloria Fuertes que me encuentro en el que precisamente dice esto: que nadie nos acuna a los mayores. Poniendo por «mayores» a todo el que no sea ya un niño. Entonces, eso me pareció muy tierno, la verdad, y a mí las nanas siempre me parecieron muy mágicas porque tienen como esa parte de fantasía, realidad, de noche, ese misterio. Y es verdad que es un género que me gustaba explorar y así surgió.
Hablando de sonorización, que hemos estado comentando que estos nuevos temas no tienen nada que ver con «Nana». Estaba escuchando «Nana» y, claro, con «La cara B» y con «Salvaje» son totalmente opuestos en cuanto a sonorización…
Julia: La verdad es que con las siguientes quise romper un poco, porque a mí me gusta bastante eso. Soy una persona que tiene mucho trasfondo clásico, pero también me han gustado siempre las grandes divas, que obviamente a nivel vocal las admiro un montón. Con estos nuevos temas quería dar a conocer ese lado que puedo tener, a lo mejor más rompedor o más moderno, porque, al final, las nanas parten de un punto un poquitín más clásico, aunque quisiera romper un poco esa idea preconcebida. Entonces, los nuevos temas son queriendo hacer algo desde mi coherencia y mi trasfondo, pero un poco más moderno, más de hoy.
Vamos a centrarnos un poquito en los tres últimos temas. ¿Qué mensaje tienen y qué nos quieres transmitir?
Julia: Pues estos temas ya van un poco en torno a lo que sería el amor, el amor romántico. En el primer disco, fíjate que yo huía un poco de hablar del amor de pareja como tal porque es verdad que está muy manido, pero al final es lo que obviamente nos preocupa a todos. O sea, todos hemos pasado por esas experiencias. Por ejemplo, en «Los últimos días» hablo de una ruptura que es real, me pasó a mí, pero hace tiempo ya. Y habla un poco de esos últimos días de una relación en los que se va enfriando todo y hago un símil con la casa, ¿no? Que la casa se queda como muy fría, que casi ya no hay aire para respirar. Nació un poco de esa experiencia, quizá para lo que es el arte al final: para hacer terapia de tus demonios.
La ruptura no solo tiene por qué ser de pareja, puede ser también una ruptura de familia, de amistades, etcétera…
Julia: Exactamente. Sí, es un poco esa aceptación de que algo se ha acabado y que, obviamente, duele, pero no es el fin. Hay un después.
El final del silencio sobre una relación, la cara B de las personas y también un poco de paz en «La paz». Y nos hablas de ese renacimiento a través del amor, por ejemplo, en «Mi corazón sigue latiendo». ¿Cuánta experiencia personal hay en estos temas? ¿Cómo ha sido ese proceso a la hora de escribir?
Julia: Pues mira, «La cara B» habla un poco de ese momento en el que estás conociendo a alguien y te empieza a gustar y te empiezas a sentir vulnerable, porque hay un peligro de que, obviamente, eso te haga daño. Pero es un poco esa valentía de decir: «Mira, quiéreme con lo que soy, con lo que ves que soy». Y, al final, mostrarte tal cual eres sin miedo al rechazo. Pero habla un poco de ese miedo que todos tenemos a ese rechazo, a mostrarnos vulnerables.
Luego, «Mi corazón sigue latiendo» nació con la idea de presentarla al Benidorm Fest. Fue un momento de locura. La verdad, no soy muy eurovisiva, pero fue un ejercicio de decir: «Voy a componer algo que para mí pudiera servir para algo así». Y el tema habla un poco de que, a pesar de lo que me pueda pasar, mi corazón sigue latiendo, e incluso con más fuerza. Es un poco esa idea de que, aunque esto se acabe, aunque tú no me quieras, aunque el mundo no me quiera, aquí estoy yo y mi corazón sigue latiendo.
Estás dentro de ese pop alternativo junto con la raíz lírica, el nuevo pop, el pulso urbano actual. En «Mi corazón va a seguir latiendo» creo que también me ha sonado algún tipo de sonoridad como árabe. ¿En qué estilos estás más cómoda?
Julia: Pues mira, esa pregunta siempre me crea un poco de conflicto porque es como que me cuesta un poco definirme a veces. Estoy intentando hacerlo ahora en estos últimos temas, un poco también por coherencia, porque obviamente mi idea es que esto acabe siendo un disco. No sé si todos los temas que estoy sacando van a ser parte de ese disco, pero la idea es que muchos de ellos sí acaben siéndolo, entonces, tiene que haber una coherencia, ya sea con el tema o a nivel de producción. Espera, que se me fue la pinza. ¿Cuál era la pregunta?
¿En qué estilo estás más cómoda?
Julia: Ese es el problema, que yo, pues claro, imagínate, a mí siempre de pequeña me gustaban las grandes divas: Mariah Carey, Whitney Houston, incluso Laura Pausini. Tuve una época porque eran cosas que yo disfrutaba mucho cantando. Pero, claro, luego me meto en el clásico y, tú imagínate, en mi cabeza todo el batiburrillo que puede haber. O sea, yo realmente, por poder cantar, podría, no voy a decir cualquier cosa porque obviamente no, pero a nivel vocal puedo abordar muchos estilos, eso es así. Pero luego lo que yo quiero es que, independientemente del estilo, haya algo que la gente pueda decir: «Esto es sonido que puedo relacionar con Julia Sariego», de alguna manera. Siempre intento ser muy coherente conmigo misma, expresar cosas que realmente me tocan, ir a sonoridades que van conmigo, explorando. También porque a mí me gusta mucho tocar diferentes estilos y no cerrarme a nada. Pero intento que haya una coherencia, por lo menos, conmigo, con lo que yo quiero expresar y todo eso.
Nos estás hablando de divas. Para futuros temas, si te surge la posibilidad de colaboración, ¿con quiénes te gustaría?
Julia: Buah, bueno, me parecería una fantasía poder hacer algo con Rodrigo Cuevas, obviamente, siendo asturiano. Y luego, claro, por soñar… me gusta mucho, por ejemplo, María Arnal aquí en España. Me gusta mucho Pablo López como compositor y me gustaría algo así. Me estoy yendo a gente ya muy top, pero bueno, por soñar que no quede.
En la parte creativa, ¿cómo está siendo el diseño de las portadas de los singles y qué tal llevas la grabación de los videoclips? Creo que lo que he podido ver por ahí es algún lyric video.
Julia: Sí, de «Los últimos días» hemos hecho simplemente el Canvas de Spotify, un poco el vídeo; no hemos hecho videoclip, vaya. Pero hasta ahora he hecho bastantes videoclips y la verdad es que lo disfruto muchísimo, porque además, los he hecho siempre con Nuria Vizcaíno, que es la marca Envis. Es una chica que ya es amiga y una persona con la que encajo totalmente, me entiende, vamos, no le tengo que explicar porque ya me capta la idea y es una persona con mucho talento, muy joven. Y ella es la que me hace siempre las portadas, tanto del primer disco como los videoclips, todo lo que sea un poco la imagen, ella se encarga. Y la verdad es que genial. Lo disfruto un montón porque la parte estética también me gusta cuidarla, sí.
Cuando vayas a publicar el disco, ¿tienes pensado sacarlo en formato vinilo o solo para plataformas digitales?
Julia: Pues, uf, eso no lo sé. Ahora mismo el vinilo parece que vuelve mucho. Mucho más que el disco, que ahora mismo ya no tenemos sitio para escucharlo, pero es verdad que algo físico hay que tener. Entonces, no lo sé. Tendría que hablarlo un poco con la productora que me lleva ahora mismo, a ver cómo ellos lo ven. Cuando llegue el momento, lo veré. A mí me encantaría sacar un vinilo, pero, bueno, hay que ver, porque también hay que valorar el coste y todo esto.
Centrándonos en tu discografía, si tuvieras que identificarte con tres temas tuyos desde el inicio, ¿cuáles serían y por qué?
Julia: Ostras, sí, complicada. Te diría «Nadie nos acuna», del primer disco, porque es el que lo define un poco. Le tengo especial cariño a «La cara B» y a «Los últimos días». Para mí, «Los últimos días», a nivel de producción, composición y todo, creo que es lo mejor que he hecho hasta ahora, sin menospreciar lo anterior. Y esas tres te diría, sí.
¿Cómo te estás preparando para los próximos conciertos? ¿Qué nos vamos a encontar? He visto que tuviste uno hace poco en Gijón.
Julia: Sí, tuvimos un concierto ahora en el Código 23 aquí en Gijón, que lo hicimos con toda la banda. Aprovechando que estamos en Gijón, pues llamé a toda la banda y a algún colaborador más. Me echaron un poco la bronca desde la productora porque, bueno, llevé a mucha gente, pero me apetecía hacer un poco de fiesta, ¿no?, por así decirlo.
Y para el directo, pues ahora depende un poco del formato. La idea es reducir un poco el formato, porque la idea es salir, obviamente, de Asturias en cuanto se pueda. Pero claro, a lo mejor no puedo ir con toda la banda a todas partes, entonces, hacer un formato quizá un poco más íntimo, pero que funcione también. El directo siempre es como muy mágico. O sea, las canciones cambian un poco en directo, pero a mí me gusta que cambien también, porque tienen que ser algo vivo. No puede ser, o bueno, a lo mejor en algún directo puede ser que busques que suene tal cual la producción, pero a mí me gusta que haya un poco de vida siempre. Que tú digas: «Ay, mira, jolín, me suena obviamente a Julia Sariego y me suena, como se suele decir, como en el disco». Pero con ese toque del directo que lo hace humano y muy mágico. Al final, la música es eso: es también imperfección y es emoción, y tiene que ser así, muy viva.
Y para finalizar, Julia, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos?
Julia: Pues ahora estoy en el estudio grabando todo lo que puedo, porque ya sabes que la industria te mete un poco de prisa de tener canciones para sacar y a veces a mí me agobia un poco eso, porque las canciones a veces llevan su tiempo y tienen que tener su tiempo de cocción y de maduración. Pero es verdad que hay que tener cosas listas para sacar y hacer un plan, que ahora la idea es esa, hacer un plan con la productora para que tenga, por decirte algo, cada dos meses una canción y que pueda ir sacando X canciones y luego, si eso deriva en un disco, genial. Entonces, ahora estoy sobre todo grabando. Luego, de cara a verano, saldrá algún concierto, que ya hay alguna fecha por ahí, pero todavía no puedo decirlo. Y nada, principalmente componiendo y grabando ahora mismo.
<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Julia Sariego» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo single «Los Últimos Días» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>
