<<Entrevistamos a los madrileños Dura Calá, tras la publicación de su primer disco debut «¡AY!». Dura Calá nace de las sombras de la despiadada y adictiva noche madrileña, tras un encuentro fortuito de cinco gatos callejeros. Cinco jóvenes músicos que ya saben lo que es buscarse la vida como buscavidas y mercenarios en el negocio musical y que con más ganas que nunca, han unido fuerzas en al conocerse y coincidir en los locales de ensayo de la capital, en busca de un proyecto honesto y que les llene musicalmente, fieles a su raíces. La banda formada por: El Niño (teclados), Klavo (guitarra), Joni (guitarra), Dani (batería), Benco (bajo) y Kash (voz y guitarra).>>
¿Quiénes sois Dura Calá para quien no conozca vuestro proyecto?
Kash Pinippler: Bueno, pues somos unos chavales de Madrid, dos colegas que llevamos unos años dedicándonos al mundo de la música como mercenarios y tocando bodas, bautizos, comuniones, verbenas y con otros músicos. Nos hemos conocido en ese ámbito, y teníamos un poco esa inquietud de hacer algo nuestro y que pudiéramos representar a gusto, y salió esto. Empezamos entre broma y broma y al final hemos acabado aquí.
Publicasteis ese primer EP homónimo, ¿qué recuerdo guardáis de ese EP?
Kash Pinippler: Pues muy bueno, la verdad, porque fue el que empezó un poco todo. Y los seguimos tocando siempre en todos los directos porque, al final, son temas que no han entrado al disco porque teníamos pensado hacer 10 temas, pero los habríamos metido muy a gusto, la verdad. Nos parece que están bastante dentro del mismo universo y creo que esos son los que fundaron un poco la base de la movida.
Recientemente habéis publicado vuestro primer disco, ¡Ay!. ¿Desde cuándo lleváis escribiendo y componiendo este trabajo?
Kash Pinippler: Pues, escribiendo y componiendo, bastante. Yo te diría que hay temas que están compuestos prácticamente desde que grabamos el primer EP, porque realmente no paramos de componer. Lo que pasa es que al principio, como no teníamos muchos medios, la pela faltaba y fuimos poco a poco y, realmente, desde ese principio, ya había gérmenes de muchos de los que están. Incluso algún tema ya estaba terminado, pero decidimos dejarlo para después por si surgía la oportunidad de grabar un disco. Y ahora que por fin se ha podido hacer, estamos encantados de poder grabarlos y sacarlos.
¿Qué queréis transmitir con este disco? Porque tiene como varios mensajes…
Kash Pinippler: Como transmitir en sí, no había una intención real de transmitir nada en concreto. Sí que es verdad que son temas que al final hablan de nuestras movidas y nuestras historias y, como que por algún lado tienen que salir, es un poco nuestra terapia. Aunque no hay que dejar de ir a terapia, pero nos viene muy bien para soltar nuestra bilis, contar nuestra movida y es una puerta a ese mundillo que nos mola y que estamos intentando crear.
Como feedback, me han gustado «Fuego y cristal», «Tío Pepe», «Tu suerte» y «La Mari». Aunque, en general, todo el disco se pasa bastante rápido…
Kash Pinippler: ¡Qué guay! Sí, sí. La verdad es que podríamos haber metido unos cuantos temas más, pero, además son las que la gente más disfruta por lo que estamos viendo en los directos. La suerte, que es justo la que ha salido ahora para promocionar un poco la salida del disco, ha tenido muy buen recibimiento. Estamos muy contentos.
En «Reyerta» mencionáis a Lorca, ¿qué unión tenéis con él o qué significa Lorca para la banda?
Kash Pinippler: Pues a ver, Lorca siempre ha sido un referente cultural para nosotros. Entonces, el pequeño homenaje que hemos querido hacer es que, al final, la letra es toda suya, es el poema tal cual. Para nosotros siempre fue una figura muy grande. Porque, al final, es una persona que contaba sus movidas, hablaba de temas de los que a lo mejor no se debía hablar y le daba igual; lo hacía sin miedo, para adelante, cosas que generalmente se pasaban por alto o se querían esconder. Nos parece una persona muy valiente, con muchísimo talento y, bueno, queríamos hacer ese pequeño homenaje.
Luego, por otra parte, ya que sois de Madrid, ¿cómo surge el tema de Tío Pepe, ese homenaje que le hacéis al cartel que está ahí plantado en la Puerta del Sol?
Kash Pinippler: Pues para nosotros siempre ha sido como una cosa muy… como casi todo lo de Madrid importante no es de Madrid, ¿no? El Templo de Debod, cualquier cosa de estas, pero sí que es una cosa para nosotros muy representativa porque al final siempre es algo que ha estado ahí, como una imaginería, igual que el edificio de Schweppes. Siempre pasas por ahí, lo ves. Es como «quedamos debajo del cartel de Tío Pepe», más que decir en Sol. Para nosotros era como un personaje más. Como puede ser Madrid en el disco y, como empezaba la canción con Tío Pepe, la llamamos así. O sea, no era la intención de hacer tampoco nada exclusivo de eso, pero nos hacía gracia y para adelante.
Tío Pepe, junto con La Macarena, son dos temas parecidos en cuanto a sonido, pero cada uno es totalmente distinto.
Kash Pinippler: Sí, total. La Macarena igual es más una especie de funky. Lo llevamos ahí por una cosa más de carretera, más rápido. Tío Pepe queríamos hacer una especie de chotis, también como un homenaje a Madrid, al folclore de aquí, que al final ha quedado una mezcla entre chotis, corrido y punk de bar. Pero sí, tienen ahí algo en común. Al final, yo creo que todos tienen ese puntito macarra que nos mola y al final se acaba yendo todo al mismo rollito.
Mencionáis el macarreo madrileño… ¿Cómo surge este término y, si fuera un estilo musical, cómo lo lleváis?
Kash Pinippler: Pues, mira, justo precisamente salió el término porque nos preguntaban qué estilo musical hacíamos y no éramos capaces de responder porque hay como mucha mezcla, al final hacemos un poco lo que nos gusta. Podemos decir que hacemos rock como en términos generales, pero de repente hay una parte de palmas y más aflamencada o de repente la parte más chotis o corrido de Tío Pepe. Entonces, lo que te decía antes, nos dimos cuenta de que lo que había en común era macarreo y que éramos de Madrid, que al final casi todas las historias son de aquí. Entonces, dijimos, pues, macarreo madrileño y que la gente se lo escuche y decida qué estilo es.
Entonces, chotis, el folclore, la rumba, que también sale en alguna canción, ese rock urbano, ¿dónde os sentís más cómodos y, para los siguientes temas o remixes, por dónde os gustaría explorar?
Kash Pinippler: Pues, yo creo que nos mola un poco todo eso que tocamos porque de hecho una de las cosas que nos molan de este proyecto es que no nos hemos puesto límites ni barreras a la hora de crear. En ese sentido, todas las incertidumbres que tenemos, las queremos probar y explorar y al final toda la música que nos mola es la que nos inspira para estas cosas. Entonces, nos mola mucho la rumba, nos mola mucho el flamenco en general, pero también nos mola mucho el chotis, el funky, el blues, el rock, entonces, mientras sigamos por el lado macarra, yo creo que estará todo bien. No sabemos muy bien, no te puedo decir qué va a venir después porque todavía no lo sabemos, pero seguro que está en el mismo universo.
No he visto colaboraciones en este disco, pero ¿cuáles son vuestras referencias musicales y, para futuros temas, con quiénes os gustaría colaborar?
Kash Pinippler: Pues tenemos muchas referencias, desde Elvis hasta Camarón, Paco de Lucía, Los Pata Negra… Nos flipa Kiko Veneno, todo este movimiento que hicieron con el disco de Veneno, que de repente fue una locura, aunque a la gente se la sudó en el momento, pero ahora mismo son referentes de la música en español. Y luego más actuales, supongo, porque claro, con esos hacer colabo está complicado. Pero ahora nos flipan Los Derby Motoreta.
Los Derby Motoreta, fueron una de las razones principales por las que salió este proyecto al final, porque dijimos: «Joder, están haciendo lo que les da la gana y son la hostia. ¿Por qué no podemos hacer nosotros lo que queramos también?». Y, joder, una colabo con ellos sería increíble, lo que pasa es que estarán a mil cosas. Y luego nos mola también Rosalía, C. Tangana, pero claro, la colabo que surja, si vemos que cuadra y que puede salir algo chulo, para adelante. No nos mola mucho forzarla, pero si vemos que puede salir un tema chulo y que tenga otro colorcito, pues siempre está bien.
He visto que estáis bajo el sello de Calaverita, y habéis producido vosotros el disco. ¿Cómo habés llevado la autogestión?
Kash Pinippler: La verdad que con Calaverita estamos muy contentos porque desde el primer momento nos dan libertad total creativa, que al final era lo que valorábamos. Que esa es la parte buena que hemos visto de autoproducirlo, que al final hemos hecho lo que hemos querido, como hemos querido, y la parte mala es que estás a mil cosas. Como cualquier banda que empieza, tienes que controlarlo todo y al final no se puede controlar todo del todo bien, pero yo creo que estamos muy contentos con haberlo podido hacer nosotros y así hemos conseguido lo que te decía antes, algo que sentimos muy nuestro y que es lo que queríamos. Y Calaverita de momento, la verdad, que solo nos está ayudando, o sea, que son la leche.
Por tocar un poquito de la parte creativa, ¿cómo ha sido el diseño de la portada con ese coche y esa matrícula que parece ese coche de los antiguos retros de estos Seat de esos de los años 70? ¿Y qué tal ha sido la experiencia de grabar los videoclips?
Kash Pinippler: Pues, mira, la portada la dibujé yo y nos basamos en el coche que tenía el padre del batera, que era un… no me acuerdo ahora de la marca. Siempre me lo dice, me lo dice todos los días y todos los días se me olvida, pero era un coche que tenía él que daba todo el rollo porque nos molaba mucho. Queríamos algo así, como una imagen muy que llevase un poco retro, al rollo del Vaquilla en un coche y llegamos a ese. La verdad que era un coche guapísimo.
Y los videoclips, la verdad, muy divertidos, nos lo pasamos teta porque al final lo grabamos con colegas, sobre todo con Paul, que es Bay of Brown en redes, que es un máquina, y el último lo hemos hecho también con él y con Hash Moody, Jaime Asensio, que es otro jefe, y al final queda todo en familia. Entonces, así es muy fácil grabar, con los medios que tenemos, pero al final siempre intentamos llegar a algo chulo y que sea divertido, que al final estamos aquí, aparte de para vivir de ello, para divertirnos un poquito.
Todas las bandas no suelen hacer vídeo por single que publican, y vosotros os lo habéis currado con cada single…
Kash Pinippler: Sí, lo hemos intentado, la verdad, porque nos mola. Ya que vamos a sacar un single solo, que viniese acompañado un poco de algo que también ayude a meterte en el mundo, en la estética y en la historia. Alguno ha salido con la portada o con un visualizer porque, lo que te digo, al final falta pela siempre, entonces hacemos lo que podemos. Pero sí, la intención siempre es esa y los que han faltado, ojalá en algún momento podamos sacar también videíto para ellos.
El disco está en plataformas digitales, pero ¿se puede conseguir en físico? ¿Tenéis pensado sacar vinilo? ¿Cómo os lo planteáis?
Kash Pinippler: Sí, de hecho, tenemos vinilos que acaban de llegar frescos. De momento, se puede hacer la preventa en la web de Calaverita Records o venirse al bolo de este viernes en la sala Independance, que ahí los tendremos en el puesto de merch para todo el que lo quiera.
Ahora una complicada. Si tuvieras que identificarte con tres temas vuestros, puede ser desde el EP hasta el disco, ¿cuáles serían y por qué?
Kash Pinippler: Yo te diría de primeras «Mataora», que acabó primero del disco porque creo que sumariza muy bien —sumariza, no sé si es una palabra, pero es un compendio que muestra muy bien por dónde va el rollo—, ya que al final tienes guitarras más bestias tirando al hard rock. «Cabecero», incluso un poco stoner, que nos mola un montón, a ese momento más palmas, guitarrita flamenca, fue un macarreo, que al final es lo que nos mola. Yo creo que ese sería uno.
«La suerte», por ejemplo, también, porque creo que de lo que habla es un poco lo que nos está pasando constantemente a todos y no solo a nosotros, sino a casi todo el mundo; que está a ver si viene la suerte ya de una puta vez que estoy canino.
Y creo que «La condena» también, porque para nosotros es como una carta de amor-odio a Madrid, que al final, ¿qué hay más madrileño que amar Madrid y a la vez decir: «¡Vaya mierda de sitio en el que me ha tocado estar!»?
Porque nos flipa, nos encanta, adoramos Madrid, pero a veces de repente dices: «Joder, es un poco una selva». Una jungla que si no estás al loro te come.
¿Qué nos estáis preparando para los directos que nos vamos a encontrar?
Kash Pinippler: Pues estamos ahora a tope. Además, como empieza ahora, tuvimos la presentación del disco oficial el viernes 27 de febrero, y estamos un poco sin parar montando el show. Sí que es verdad que, de momento, no nos gusta montar mucha parafernalia como tal, aparte de que una banda suene bien y que sea entretenido, porque además somos un poco unos nervios, entonces, no paramos quietos. Intentaremos que haya alguna sorpresilla, pero yo creo que lo que se puede esperar del directo es una banda de rock y macarreo y la verdad es que es un bolo muy divertido. Está feo que lo diga yo, pero, por suerte, cuando hemos ido fuera de Madrid incluso, que es más complicado llenar una sala y al final llega gente que no tiene ni idea de quién eres, hemos notado que todo el mundo lo acaba disfrutando. Aunque no sepa ninguna canción, de repente se genera ahí un bailoteo que yo creo que es muy disfrutable, la verdad. Nosotros nos lo gozamos y notamos que la gente también.
Y ya para finalizar, Kash ¿qué nos podéis adelantar de vuestros próximos proyectos, lo que se pueda contar, que supongo que será la gira?
Kash Pinippler: Pues sí, tenemos la gira, hemos anunciado solo muy poquitas fechas de momento, porque tuvimos la de Madrid el viernes y después el 6 de marzo estuvimos en Salamanca, en La Chica de Ayer. Y caerá algún festi este verano y, claro, tenemos que esperarnos a que se pueda anunciar, y después seguiremos gira de salas. Seguramente vayamos a Zaragoza, para el norte tiraremos. Realmente queremos ir a todos lados, de momento estamos viendo lo que se puede por logística y por medios, ya te digo, porque somos unos muertos de hambre, pero con muchas ganas, que es lo importante. Entonces, la idea es no parar.
<<Para finalizar la entrevista, desde «AfondarenlaCultura» damos las gracias a «Dura Calá» por su tiempo y dedicación y sobre todo disfrutar de su nuevo álbum «Ay» y estaremos atentos a esos próximos proyectos.>>
