Belleza y Terror, de Nikki García, es un debut y al mismo tiempo un trabajo retrospectivo que desborda madurez. Después de años depurando su técnica interpretativa para encajarla en trabajos de locución, publicidad y doblaje, habiendo prestado su voz a Disney y al asistente de Google -que la hizo conocida para el gran público-, Nikki ha puesto esas habilidades al servicio de su propio discurso.
Con los años, en su voz y en su música han sedimentado experiencias dolorosas, pero también aprendizajes que iluminan los recovecos más oscuros de la existencia. Y es en este álbum donde se revelan, al fin, con toda su fuerza. Las atmósferas delicadas y envolventes de los dos primeros temas -el que da nombre al álbum y La Mejor Actriz– nos remueven y permanecen, como un eco a la vez denso y etéreo, después de cada escucha. Su contrapunto enérgico lo hallamos en El Vals de los Cínicos y en La Rabia, pero también en las grietas de luz que abren La Mejor Suerte y Oxford MS, que incluye nada menos que un coro de góspel.
Los trece temas componen, en su conjunto, un juego de claroscuros en el que la artista exhibe su músculo narrativo. Renunciando a epatar con metáforas alambicadas, sus letras exponen sentimientos complejos, propios de quien ha transitado con dolor, pero también con pasión, por un nutrido itinerario vital.
Sin concesiones a la moda o a la frivolidad, la propuesta despliega todo su potencial con la producción de Francis White, que ha sabido tejer para cada tema el mejor traje. Sorprende lo bien que ambos músicos engarzan sus respectivas sensibilidades. Es tal vez en El vals de los cínicos donde la dupla exhibe con mayor potencia las virtudes de su alianza.
<<Desde «AfondarenlaCultura» invitamos a «Nikki García» que se pase por la ventana de nuestra web para hacerle una entrevista más personal y que nos cuente como ha surgido este nuevo álbum «Belleza y Terror» y que nos cuente más sobre sus próximos proyectos.>>
